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martes, 13 de diciembre de 2011

Armónicos dinámicos de un asesino en serie



El presente artículo es la continuación de la entrada anterior titulada Rastros armónicos de un asesino en serie, en la que investigamos algunos detalles de la personalidad de Henri Désiré Landrú a través de sus cartas natales geocéntrica y heliocéntrica y de varias cartas armónicas complementarias, con objeto de rastrear posibles indicios de predisposición a la criminalidad. Sin embargo, todo lo que ahí pudimos observar podía aplicarse indistintamente a cualquier momento de su vida. Ahora nos centraremos en algunos de sus armónicos dinámicos, que sólo se relacionan con determinados años o con ciertos momentos puntuales.

Primeros crímenes

La cronología de su actividad criminal no está del todo clara, porque el gran número de asesinatos no demostrados que se le atribuyen hace imposible saber si el primero de los once por los que fue condenado fue también el primero que cometió o si ya había cometido antes algún otro. Este primer crimen "oficial" tuvo lugar en enero de 1915, cuando Landrú contaba 45 años de edad. De acuerdo con la fórmula primitiva de los armónicos de la edad de Addey podemos esperar encontrar algún reflejo de su actividad criminal a los 45 años en el armónico del mismo número, que mostramos a continuación:

Landrú. Armónico 45 geocéntrico

A nadie pasará inadvertida la conjunción que hacen Marte y Saturno en el armónico 45 sobre el Ascendente natal de Landrú, una combinación que en una de sus peores acepciones puede traducirse como "acción violenta programada a sangre fría". Además, se da la poco corriente circunstancia de que, en este caso, el Ascendente natal y el Ascendente armónico quedan en el mismo grado, de modo que la conjunción permanece en el mismo sitio si en lugar de usar la domificación de la carta natal preferimos el sistema de casas iguales a partir del ascendente de la carta armónica. La Luna está en conjunción con Lilith en la casa 12, cerca de la posición de su Venus natal y dentro de todo el stellium del que ese Venus forma parte, indicando el posible desarrollo de emociones ocultas y morbosas. Mercurio en la casa 7, opuesto a Neptuno y cuadrado a Venus puede hacer referencia a la forma de contacto, ofreciendo matrimonio a viudas a través de anuncios en la prensa de intenciones fraudulentas. Esta misma carta armónica estaría vigente el año anterior por la técnica de armónicos de la edad + 1, cuando Landrú tenía 44 y había comenzado ya a planificar su futuro de embaucador y asesino de viudas y a publicar sus anuncios.

Si usamos la técnica de los armónicos anuales de Hannan, para la edad de 45 años deberíamos mirar el armónico 8. En este armónico se reproduce el Gran Trígono entre Saturno, Marte y Neptuno que estaba ya en la carta natal, casi en los mismos grados, con Saturno al principio de la casa 8 y Marte y Neptuno permutando sus posiciones originales de 5 y 12. Marte, ahora a 14º 57' de Aries, forma una conjunción con Plutón en la casa 12, se opone a la Luna y hace cuadratura con Urano, otra configuración muy tensa que habla de impulsos violentos escondidos. Además Marte se sitúa casi en el mismo lugar que ocupaba Venus en la natal.

Landrú. Armónico 8 geocéntrico

En el armónico 8 heliocéntrico, Plutón queda a 11º de Aries, en el mismo lugar ocupado por la Luna en el armónico 45 geocéntrico. Esta coincidencia de posiciones entre un planeta procedente de un armónico de la edad al estilo de Addey y otro planeta procedente de un armónico anual aplicable al mismo periodo por el sistema de Hannan he tenido ya ocasión de constatarla en varias oportunidades. Se da también, por ejemplo, entre las cartas correspondientes al 25 de junio de 1915, fecha en la cual Landrú asesinó a Therese Laborde-Line. La edad de Landrú para ese día en concreto era 46,20018. En el armónico heliocéntrico 46,20018 de Landrú, Plutón ocupa el grado 16 de Piscis, cerca de la cúspide de la casa 12. En el armónico anual progresado geocéntrico (o progresión armónica, como prefiere llamarlo Hannan) para esa misma fecha, que sería el 7,79218, Marte ocupa también el grado 16 de Piscis. Este es un contacto cruzado en un triple sentido. Primero porque, como ya he dicho, cada planeta corresponde a un sistema diferente de armónicos dinámicos; segundo porque una de las cartas es geocéntrica y la otra heliocéntrica; y tercero, porque uno de los planetas se mueve en el zodiaco en sentido antihorario (levógiro o directo) y el otro en sentido horario (dextrógiro o retrógrado), de manera que parecieran chocar el uno contra el otro. Ya he manifestado otras veces que los contactos cruzados entre cartas geocéntricas y heliocéntricas o levógiras y dextrógiras o ambas cosas a la vez suelen ser mucho más incontrolables, difíciles de manejar y de consecuencias más dramáticas que los que se producen dentro del mismo tipo de carta y en la misma dirección.

Landrú arrestado

El 11 de abril de 1919 Landrú, mientras realizaba unas compras bajo una falsa identidad, se cruzó accidentalmente con la hermana de madame Buisson, una de las mujeres desaparecidas que había cortejado. Al reconocerle, la hermana de la víctima acudió a la policía, que procedió a su detención al día siguiente, 12 de abril, día de su 50 cumpleaños, aunque en 1919 su verdadera revolución solar tuvo lugar el día 13. Diversos indicios (una agenda que contenía los nombres de varias mujeres desaparecidas, medio centenar de piezas dentales de oro guardadas en un cajón, restos humanos carbonizados) se fueron acumulando hasta hacer cada vez más evidente la responsabilidad criminal de Landrú.

Esta situación, que pondría el punto final a su carrera delictiva y abriría un proceso que culminaría en su ejecución, debería tener un claro reflejo en la revolución solar de su 50 cumpleaños, que coincide casi exactamente con el momento en que su vida dio este último giro decisivo, o bien en la anterior revolución solar, al final de la cual se desencadenó todo. Pero ni en una ni en otra encontramos nada que permita entrever lo que de hecho sucedió, ni tampoco en las versiones heliocéntricas de ambas revoluciones (en rigor, revoluciones terrestres).

Si recurrimos a los armónicos anuales de Hannan las perspectivas mejoran sensiblemente. El armónico anual todavía vigente en el momento en que fue denunciado sería el resultado de dividir 360 por 49, es decir, el 7,34694. En la versión geocéntrica de este armónico, Urano queda muy al final de la casa 12, en el grado inmediatamente anterior al Ascendente, sugiriendo que una sorpresa aguardaba al filo del final del año. Mercurio está también al final de la 12, en conjunción con Urano, pero unos dos o tres grados más atrás, lo que puede representar una delación. El armónico anual que entraría en vigor pocas horas después de su detención sería el resultado de dividir 360 por 50, es decir, 7,2. La diferencia entre ambos armónicos es pequeña, hasta el punto de que Mercurio permanece todavía en el mismo grado. Urano ha retrocedido 15 grados, hasta el 25 de Aries, lugar muy próximo al ocupado por la Luna en la carta natal (24 de Aries, casa 12), la cual puede representar figuras femeninas que actúan contra él en la sombra.

La versión heliocéntrica de esos mismos armónicos es aún más explícita, sobre todo la correspondiente al 50 cumpleaños. En la imagen siguiente mostramos la carta armónica 7,20069, que es casi idéntica a la 7,2, pero ajustada como "progresión armónica de Hannan" al día exacto en que se produjo la denuncia.


Landrú denunciado
Progresión armónica heliocéntrica al estilo de Hannan

Tenemos aquí una conjunción de Saturno con Tierra/Luna entre los grados 16 y 17 de Aries en la casa 12. En la carta natal, tanto en la geocéntrica como en la heliocéntrica, Neptuno ocupa el grado 17 de Aries y sería, según la opinión de muchos astrólogos modernos, el regente de la casa 12, cuya cúspide está hacia la mitad de Piscis. En todo caso, Neptuno tiene relación directa por presencia con la casa 12 de Landrú. Si tomamos la posición heliocéntrica de Neptuno radical, la progresión armónica (Hannan) de la Tierra y la Luna sobre este Neptuno es exacta en grado y minuto de arco en el día de la denuncia. Además, Saturno, que representa fuerzas represivas, principios morales y aplicación del rigor de la justicia, está también ahí (en la casa 12, encarcelamientos), encarnado en la figura de la policía, a sólo un grado de Tierra/Luna-Neptuno y en trígono partil a su propia posición radical.

Los armónicos de la edad al estilo de Addey nos cuentan una historia muy parecida, porque en el armónico 50 heliocéntrico encontramos de nuevo a Saturno y Tierra/Luna en la casa 12 y en el armónico 51 heliocéntrico (que por el sistema de edad + 1 se aplicaría al mismo momento) encontramos de nuevo la conjunción de Mercurio y Urano a finales de la casa 12.

Landrú decapitado

El 25 de febrero de 1922 Landrú fue guillotinado en la cárcel de Versalles, cuando contaba 52,872 años de edad. El armónico anual de Hannan para ese año sería el resultado de dividir 360 por 52, que es 6,923076. En la versión geocéntrica de ese armónico no encontramos nada espectacular, aunque podemos mencionar que Plutón ocupa el grado 18 de Acuario, que es el mismo donde se sitúa Mercurio en la carta natal heliocéntrica. Plutón sobre Mercurio puede representar ideas de muerte y preocupaciones obsesivas, más que la muerte misma, y es natural que durante ese año Landrú atravesara este tipo de angustias, sabiendo que estaba condenado a la decapitación. La versión heliocéntrica del mismo armónico contiene una estrecha conjunción de Plutón con Tierra/Luna entre los grados 20 y 21 de Acuario, que representa ya una amenaza más "física". La progresión armónica para el día exacto de la ejecución corresponde al armónico 6,808895 que en su versión geocéntrica contiene una conjunción de Plutón con Saturno (orbe 3º 29') y presenta a Urano en la cúspide de la casa 12.

Por el sistema de Addey debemos mirar primero el armónico 52. También aquí encontramos a Urano en la cúspide de la casa 12 (versión geocéntrica), pero este Urano permanecería todo el año en la misma posición, mientras que el progresado pasaría en movimiento sobre él. Otro ejemplo de interpenetración de los dos sistemas.

Landrú, armónico 52 geocéntrico

Además, en este armónico 52 encontramos a Saturno en el mismo grado del Ascendente. Esto puede ser un indicio claro de desenlace fatal en el curso de ese año, sobre todo teniendo en cuenta que este Saturno procede de la casa 8 natal, sector asociado con la muerte. En la versión heliocéntrica del armónico 52 Plutón se sitúa a 15º 30' de Sagitario, muy cerca de la posición que ocupaba Saturno natal en el interior de la casa 8.

El armónico de la edad exacta (52,872) en su versión heliocéntrica deja a Saturno en el grado 17 de Aries, que, como vimos más arriba, es el que ocupaba Neptuno en la carta natal, y a Marte en conjunción con la Luna Negra, todos ellos en la casa 12. El sistema Tierra-Luna queda en el grado 18 de Sagitario, en conjunción a la posición natal de Saturno en casa 8.

Como ya he señalado en varios artículos anteriores, los armónicos anuales de Hannan y los armónicos de la edad de Addey son casos particulares de una ley más general que pone en correspondencia ciclos armónicos con ciclos astronómicos. Hay innumerables ciclos armónicos, pero es de esperar que cada uno se vincule a una serie de cuestiones especiales, en función de la naturaleza simbólica que la astrología atribuye a los planetas que lo definen. En el caso de la ejecución de Landrú en la guillotina, merece la pena echar un vistazo al ciclo armónico de Saturno, porque este planeta ha sido tradicionalmente vinculado con la muerte y con la inexorable necesidad de pagar el precio de cada uno de nuestros errores. Además, en la carta natal de Landrú, Saturno ocupa la casa 8, relacionada con la muerte, tal como hemos observado ya varias veces. 

La medida del ciclo armónico de Saturno es 360 dividido por la longitud eclíptica de Saturno, en grados absolutos. Como esta fórmula es la misma que utiliza Greig para calcular sus armónicos planetarios, podemos consultar en nuestra hoja de cálculo la casilla H9 de la pestaña 1 carta gc. Si optamos por la ecuación "un ciclo armónico de Saturno = un año", entonces la fórmula que nos da el armónico H que buscamos es:

H = (edad * ciclo armónico) + 1
H = (52,872 * 1,40111) + 1 = 75,0797

El resultado es estremecedor, como puede verse en el gráfico siguiente:

Armónico 75,0797 de Landrú

Encontramos una estrecha conjunción múltiple de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón en los primeros grados de Escorpio. Saturno y Plutón son los dos planetas más relacionados con la muerte y la conjunción entre estos dos planetas por este sistema de direcciones armónicas se cierra exactamente en el mismo día en que tuvo lugar la ejecución y si, como era costumbre, se realizó al amanecer, entonces coincide también con la hora. Muy cerca de ambos están Urano y Neptuno, el primero de los cuales está relacionado con inventos y artefactos mecánicos, como la guillotina, que actúa rápidamente, y el segundo con el papel de víctima. Para hacernos una idea de como se desplazan los planetas dentro del ciclo armónico de Saturno a lo largo de un año podemos consultar la tabla de efemérides gráficas siguiente, que abarca desde seis meses antes hasta seis meses después de la ejecución. 


Obsérvese cómo las lineas que representan el movimiento a través del zodiaco de los cuatro planetas implicados (destacadas en color) convergen sobre la fecha de la ejecución de la sentencia. El director de esta orquesta es el propio Saturno, cuyo ciclo marca el paso a todos los demás planetas, y ejerce como juez implacable. Pero esto, con ser bastante impresionante, no es todo. Si Saturno y Plutón forman en este armónico una conjunción exacta, eso quiere decir que este armónico es, al mismo tiempo, una de las cartas de transformación del arco Saturno-Plutón. También he insistido con anterioridad en el hecho de que cada carta de transformación de arcos de Williamsen es solamente la primera de la serie infinita de todos sus múltiplos y que esa serie puede desplegarse secuencialmente en el tiempo como cualquier otro ciclo armónico por el procedimiento de integrarla en una ecuación con un ciclo astronómico. Podemos, por tanto, ensayar la ecuación:

un ciclo armónico de Plutón-Saturno = un año

La medida del ciclo Plutón-Saturno podemos consultarla en la casilla H32 de la misma pestaña de la hoja de cálculo, dentro de la tabla dedicada a las transformaciones de arcos de Williamsen. Dividiendo el número del armónico por esa medida sabremos a qué edad corresponde. 

75,0797 / 1,70635 = 44

Esto quiere decir que la carta del armónico 75,0797, mostrada más arriba, estuvo primero vigente como un armónico anual (no en la acepción de Hannan, sino en el sentido de que es aplicable a un año completo) entre los 44 y los 45 años de edad de Landrú, exactamente cuando comenzó a llevar a la práctica sus diabólicos planes, y lo estuvo como un producto del ritmo compuesto por la pareja Plutón-Saturno. Más tarde el mismo armónico estuvo de nuevo vigente de manera puntual en la fecha de la ejecución de la condena a muerte, a los 52,872 años de edad de Landrú, pero esta vez bajo la responsabilidad exclusiva de Saturno. La misma carta, por tanto, preside el comienzo y el final de esta horripilante historia, la siembra y la recolección de los frutos envenenados.

Con los dos artículos dedicados a Landrú he pretendido ilustrar la potencia de los armónicos para ampliar nuestra comprensión de las personas, sus acciones y los sucesos en que se ven envueltas, dentro del marco del lenguaje simbólico que se usa en astrología. El territorio de los armónicos es, ciertamente, una selva muy vasta donde queda mucho por explorar y es fácil perderse sin una guía. Pero es una selva repleta de tesoros escondidos, de rincones de sobrecogedora belleza, de diseños de absoluta precisión. 

© 2011, Julián García Vara


lunes, 12 de diciembre de 2011

Rastros armónicos de un asesino en serie



El caso de Henri Désiré Landrú, condenado a muerte por el asesinato de 11 mujeres, aunque se estima que pudo cometer en torno a un centenar de crímenes impunes, es comentado por J. de Gravelaine y J. Aimé en su Manual de Astrología con las siguientes palabras:
"Es un tema de asesino que parece hecho de encargo. Ocho planetas agrupados en el signo de Aries, en la casa XII -la de la prisión, las pruebas, los secretos, la clandestinidad-, constituyen la dominante del tema. Aries es el fuego devorante; Marte, dueño de Aries, está en casa V, sector de amoríos, y en conjunción con el Dragón... (...) El Ascendente se halla en el signo venusino de Tauro: Landrú sabía hablar a las mujeres y no carecía de seducción... Pero no hay que perder de vista las insaciables necesidades financieras de Tauro, que nunca quiere privarse de nada... Plutón, dios de los infiernos, potencia del instinto, está en el Ascendente, en Tauro, en mal aspecto con Marte. Es la tendencia inquietante y neurótica del personaje. Todos los planetas que se hallan en Aries quedan en cuadratura con Urano, que está en Cáncer: un Urano explosivo que aquí libera las pulsiones más inconscientes. Sólo Saturno presenta buen aspecto, en la casa VIII, sector de la muerte. Es dueño de la casa X, la que decide el éxito. Después de todo, si Landrú no vivió su Saturno en plan de longevidad, al menos lo vivió en plan de celebridad... ¡y de gloria póstuma! (...) Aquí, en la casa XII, donde están aprisionadas las pulsiones más violentas, la conjunción múltiple significa un verdadero barril de pólvora. Bastará que alguien arroje una cerilla -en este caso, Marte-Dragón en la Vª, una bonita joven dotada de algunas economías-, para que se apodere del hombre la locura. Habría mucho que decir acerca de los problemas psicológicos de Landrú (conjunción Venus-Neptuno-Sol-Luna Negra-Luna-Júpiter), cuya imaginación erótica necesitaba sin duda extraños estímulos...pero nos saldríamos de nuestro tema" (Gravelaine-Aimé, Manual de Astrología, pp. 161-163)

Este comentario de Gravelaine-Aimé señala, en efecto, los detalles más significativos de la carta natal de Landrú, aunque en un tono algo exagerado y con la ventaja de saber de antemano que se trata de la carta de un asesino en serie. Menciona ocho planetas en Aries, a pesar de que sólo hay seis, y parece estar contando entre ellos a la Luna Negra, que en realidad está en Piscis. Es verdad que Quirón -que no aparece en el gráfico- también está en Aries (a 1º 12') y con él ya serían siete, pero cuando se publicó el texto original Quirón todavía no había sido descubierto. Carga las tintas sobre los planetas y aspectos tradicionalmente considerados maléficos o tensos, pero se olvida de mencionar la abundante presencia en esta carta de otros aspectos que la tradición clasifica como benéficos, tales como las conjunciones de Venus y de Júpiter con las luminarias o el juego de Grandes Trígonos que enlaza a cinco o seis planetas, dependiendo del orbe. La conjunción de Júpiter con el Sol, en particular, expone a quien nace con ella al peligro del autoendiosamiento, a creerse con derecho a todo y a proclamarse inocente de las consecuencias de sus excesos. Landrú mantuvo hasta el final su inocencia y sólo años después de su ejecución se encontró una carta en la que admitía ser el autor de los crímenes. 

Hay otros aspectos que pueden tener importancia, a pesar de que casi nunca se tienen en cuenta: los antiscios y contrantiscios. Los primeros son puntos que quedan a la misma distancia del eje Cáncer-Capricornio, desde lados opuestos. Los segundos son puntos que quedan a la misma distancia del eje Aries-Libra, desde distintos hemisferios. El punto opuesto al antiscio de un planeta es su contrantiscio. Una forma rápida de localizarlos es calcular el armónico -1 (uno negativo), porque en ese armónico los planetas ocuparán directamente los lugares de sus respectivos contrantiscios. Los puntos de oposición a los planetas del armónico -1 serán sus antiscios. Si quisiéramos ver los contrantiscios de, digamos, el armónico 7, podríamos calcular el armónico -7.

Armónico -1 de Landrú

En el armónico -1 de Landrú encontramos a Plutón a 14º 02' de Acuario, en el mismo grado que el Nodo Sur de la Luna y en oposición con Marte de la carta natal. Por tanto, el antiscio de Plutón estará a 14º 02' de Leo, en el mismo grado que el Nodo Norte de la Luna y en conjunción con Marte. El contrantiscio de Marte queda a 13º 08' de Escorpio, en conjunción al Descendente natal. Por tanto, el antiscio de Marte estará a 13º 08' de Tauro, en conjunción al Ascendente natal. El contrantiscio de Urano es 16º 28' de Sagitario, que es el mismo grado ocupado por Saturno en la carta natal. El contranstiscio de Venus es 14º 45' de Piscis, que es el mismo grado ocupado por la Luna Negra en la carta natal.

De esta forma, hemos encontrado una nueva serie de contactos potencialmente problemáticos no visibles en primera instancia en la configuración de aspectos de la carta natal: Venus-Luna negra en cúspide de la casa XII, Saturno-Urano en casa VIII, Marte-Ascendente-Descendente, Plutón-nodos de la Luna y Marte-Plutón que además de estar en cuadratura también están en antiscio.

Debido a esta relación entre los contrantiscios y los armónicos negativos algunos programas (por ejemplo, el Solar Fire) incluyen las cartas de antiscios y contrantiscios directamente en el interior del menú Harmonics. Sin embargo, no permiten el cálculo directo de un armónico negativo.

La carta heliocéntrica natal de Landrú no presenta un aspecto tan impresionante como su carta geocéntrica. El número de planetas en la casa 12 se ha reducido a la mitad y ha desaparecido la estructura de grandes trígonos. Saturno se encuentra ahora más cerca de la cúspide de la casa 8, aunque no podemos afirmarlo con seguridad, porque la carta ha sido calculada a partir de una hora en punto sin rectificar. 

Carta natal heliocéntrica de Landrú

Al trazar aspectos cruzados entre ambas cartas encontramos algunos detalles interesantes. Venus heliocéntrico está en el grado 5 de Aries, que es el grado ocupado por Mercurio en la carta geocéntrica. Aunque ambos planetas están ya en conjunción en la carta geocéntrica, el orbe de 10º 06' que tienen allí se reduce a 0º 15' en la conjunción cruzada. Creo que gran parte de su poder de seducción procede de este doble contacto, que le permite hablar de un modo encantador, educado y cortés, manteniendo ocultas sus intenciones últimas (casa 12). En la carta geocéntrica, Marte y Saturno ocupan el grado 16 de Leo y Sagitario respectivamente, mientras que en la carta heliocéntrica Plutón y Urano ocupan el grado 16 de Tauro y Cáncer respectivamente. De este modo se forman aspectos cruzados muy exactos entre los cuatro planetas.

Si alguien ha tenido la santa paciencia de leer todo lo que he ido publicando en este blog desde el principio tal vez recuerde que en el artículo titulado Armónicos planetarios propuse completar el enfoque de Greig sobre el tipo de cartas a que alude ese título de varias maneras:
  1. Aplicándolo también a las cartas heliocéntricas.
  2. Calculando también las cartas dextrógiras o, lo que es lo mismo, usando como base del cálculo el arco complementario.
  3. Generando series de múltiplos de la primera.
  4. Añadiendo una unidad tanto a la primera como a cualquier otra carta de una serie de múltiplos para obtener otra serie paralela de revoluciones armónicas.
Como en astrología el valor de una teoría se mide por los resultados que es capaz de producir vamos a aplicarla al caso que nos ocupa. Usaremos para ello la hoja de cálculo que presenté en el artículo Arcos con hoja de cálculo. Al introducir las posiciones de los planetas natales de Landrú en los lugares apropiados de la hoja de cálculo, ésta nos proporciona, entre cartas geocéntricas y heliocéntricas, levógiras y dextrógiras, los números armónicos necesarios para calcular 40 cartas de armónicos planetarios y otras tantas de primeras revoluciones armónicas. Ciertamente son muchas cartas y tomarlas todas en cuenta nos expone a la crítica de estar dando al azar demasiadas oportunidades de producir cartas que se ajusten más o menos a nuestro caso, tanto más si seleccionamos "las que mejor encajan" y nos olvidamos de las demás. Soy consciente de que ese es el punto débil o controvertido de la multiplicación de cartas por métodos armónicos. Todo lo que puedo decir es que tras haber mirado muchas cartas de este tipo en relación con diferentes personas y sucesos he encontrado muy pocas tan impactantes como algunas de las de Landrú. Consideremos, por ejemplo, su primera revolución armónica de Plutón heliocéntrico, que se da en el armónico 8,74992, tal como se indica en la casilla K39 de la pestaña 1 carta hc de la hoja de cálculo.

Landrú. Primera revolución armónica de Plutón heliocéntrico

Esta carta es, por definición, la primera armónica en la cual Plutón vuelve a ocupar la misma posición que tenía en la carta natal (heliocéntrica). Nos lo encontramos ahora estrechamente alineado con Saturno, Marte y Venus. Una configuración muy fuerte, tanto por la naturaleza intrínseca de los planetas implicados como por su proximidad. El planeta del amor y la galantería (Venus) aparece custodiado por los tres planetas con mayor poder de destrucción. Aunque Plutón, Saturno y Marte enfocados hacia fines loables pueden formar una alianza muy poderosa, capaz de sobreponerse a todos los obstáculos, de resistir las condiciones más adversas, de mantener el esfuerzo más sostenido y llevar a feliz término los trabajos más duros, pueden también, sin embargo, constituir el más pavoroso engranaje de demolición si se enfocan hacia fines censurables. La agresividad de Marte está controlada por la sangre fría de Saturno y excitada por la crueldad a la que puede llegar Plutón, todo ello disimulado con las buenas maneras de Venus o envuelto en un clima de voluptuosidad. Este singular "grupo escultórico" se aloja en la casa primera, lo que indica que se volcará en la persecución de su propio interés personal. Sabemos que Landrú se ofrecía en anuncios de contactos "para fines serios" a mujeres que habían quedado viudas como consecuencia de la Primera Guerra mundial y escogía entre las que respondían a las que eran dueñas de un capital. Entonces las convencía para que lo pusieran en sus manos y después las mataba, las descuartizaba e incineraba sus cadáveres en un horno. 

Por otra parte, como esta carta es una revolución de Plutón, todos sus planetas están teñidos de características plutonianas. Plutón no es un planeta cualquiera. En su aspecto menos amable es el planeta de la muerte, la crueldad y la destrucción implacable. Sus revoluciones son las primeras que habría que mirar en casos como el que nos ocupa.

Otra carta muy semejante a ésta es la correspondiente a la transformación del arco heliocéntrico Plutón-Venus, que se da en el armónico 8,7693 y lleva aparejada la conjunción Saturno-Marte correspondiente a la segunda transformación del arco entre estos dos planetas (8,7820).

El mismo "grupo escultórico" es el protagonista de otras dos revoluciones armónicas heliocéntricas prácticamente iguales: la de Urano (levógira) y la de Saturno (dextrógira). La coincidencia de estas dos revoluciones se debe a que ambos planetas están en contrantiscio en la carta natal. Por tanto, ambos están aproximadamente a la misma distancia del cero de Aries, pero en distintos lados de la carta, y necesitan más o menos el mismo número de armónicos para completar una vuelta al zodiaco en sentidos opuestos. Curiosamente el número del primer armónico que deja a estos dos planetas en la misma posición que tenían en la carta natal (uno en sentido antihorario y el otro en sentido horario) es muy aproximadamente la mitad del número del primer armónico que deja a Plutón en su posición radical. Dicho de otra manera, la primera revolución armónica de Plutón heliocéntrico es casi el armónico 2 de la primera revolución heliocéntrica de Urano (y de Saturno dextrógiro). Estas coincidencias crean un vínculo suplementario entre los tres planetas.


Landrú. Primera revolución armónica de Urano heliocéntrico

En la primera revolución armónica de Urano heliocéntrico, Saturno, Marte y Venus se agrupan en la casa 12, todos ellos en oposición con Plutón. Los cuatro planetas ocupan grados comprendidos entre el 23 y el 25 de Aries o Libra, superponiéndose al Sol y la Luna natales. La figura de aspectos es la misma en la primera revolución armónica de Saturno heliocéntrico dextrógira, pero girada de tal manera que Saturno ocupa la misma posición que tenía en la natal, es decir, a principios de la casa 8, donde quedan también Marte y Venus, todos ellos opuestos a Plutón en casa 2. 

Otra carta casi idéntica a esta última es la de la transformación del arco heliocéntrico Saturno-Marte. En ella la oposición de Venus con Plutón permanece en el grado 23 de Aries-Libra, centrada sobre el punto medio Sol-Luna de la natal geocéntrica, pero la conjunción Saturno-Marte ha avanzado un poco, hasta el grado 27 de Aries, quedando muy cerca de Júpiter natal tanto geocéntrico como heliocéntrico (26 de Aries en ambos casos). Esto puede ayudar a entender por qué en este caso Júpiter mostró su peor cara.

Landrú. Transformación del arco heliocéntrico Saturno-Marte

Teniendo en cuenta las tres revoluciones (de Plutón, Urano y Saturno) las casas más afectadas son la 1, la 12, la 8, la 6 y la 2, que se relacionan con posesiones propias o del cónyuge (2,8), con intenciones ocultas (12), con interés personal (1) y con la búsqueda de utilidad (6).

Los mismos planetas aparecen de nuevo reunidos en una de las primeras revoluciones armónicas de Marte heliocéntrico (la dextrógira), pero esta vez formando dos conjunciones separadas: una de Plutón y Marte en Virgo y la otra de Saturno y Venus en Tauro. Es, por tanto, un tema que se reitera desde múltiples perspectivas, en particular desde las perspectivas de los cuatro planetas más peligrosos: Plutón, Urano, Saturno y Marte, como acabamos de comprobar. 

La razón de que Plutón, Saturno, Marte y Venus aparezcan enlazados en tantas cartas armónicas heliocéntricas es que en la carta natal heliocéntrica ocupan todos ellos grados que están separados por distancias muy cercanas a múltiplos de 41 grados, vinculadas al armónico 8,78. Así:
    • 41 x 1 = 41, arco Venus-Plutón 41, 05
    • 41 x 2 = 82, arco Marte-Saturno 81,99
    • 41 x 3 = 123, arco Plutón-Marte 123,82
    • 41 x 4 = 164, arco Venus-Marte 164,87
    • 41 x 5 = 205, arco Plutón-Saturno 205,8
    • 41 x 6 = 246, arco Venus-Saturno 246,85

Las cartas de transformaciones de los seis arcos que acabamos de enumerar contienen todas ellas estrechos contactos de los cuatro planetas, relacionados además con Júpiter que suele colocarse en oposición. Percatarse de que todos estos planetas están vibrando en una misma onda, que no coincide con ninguno de los aspectos mayores que estamos acostumbrados a dibujar en los mapas natales no es tarea fácil sin recurrir a la ayuda de los armónicos.

© 2011, Julián García Vara