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jueves, 3 de noviembre de 2011

La potencia de los armónicos aplicados a hechos reales



El caso de Aron Ralston a la luz de nuevas técnicas de prognosis.

He dado en la entrada anterior ( El abrazo de la montaña ) los datos natales de Aron Ralston y los del momento en que una gran roca se desprendió de una montaña y aprisionó su antebrazo hasta que unos cinco días más tarde tomó la resolución de amputárselo con una navaja desgastada para liberarse.

Si miramos los tránsitos para el momento del accidente, encontramos a Marte en 2º 55' de Acuario, formando una oposición muy cerrada con Saturno natal de Ralston (2º 41' de Leo, orbe 0º 14'). Este aspecto parece concordar bastante bien con la naturaleza del suceso, porque Marte suele intervenir en todo tipo de accidentes y Saturno guarda relación analógica con las rocas y se asocia genéricamente con experiencias dolorosas o desdichadas. Además, Saturno en tránsito (25º 36' de Géminis) también está en conjunción con Marte natal (2º 03' de Cáncer) aunque dentro de un orbe mucho más amplio (6º 27'). Marte también transita en oposición a la Luna (orbe 3º 45'). Es posible que estos aspectos combinados basten para dar cuenta del suceso en términos astrológicos, pero dado el dramatismo que adquirió el asunto y la forma en que cambió radicalmente la vida de Ralston a partir de entonces, todo eso puede parecer insuficiente. Después de todo, Marte transita en conjunción, cuadratura u oposición a Saturno radical una vez cada seis meses, más o menos, en la vida de cualquier persona, y la mayoría de la gente sale ilesa del trance, como también salió ileso Aron Ralston de tránsitos semejantes en años anteriores. Si esta vez fue diferente es muy posible que estuviera actuando algo más.

El armónico de la edad + 1 superpuesto a la carta natal nos muestra el siguiente panorama:

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Marte se sitúa aquí unos tres grados y medio antes del Ascendente natal, pero como la hora de nacimiento disponible es sólo aproximada es perfectamente posible que la distancia entre este Marte y el Ascendente natal sea mucho más pequeña. El cuerpo físico del nativo, que en este caso sufrió una agresión accidental (Marte) está representado por el grado ascendente, de modo que podemos aventurar la hipótesis de que el verdadero Ascendente está situado en el grado 13 de Cáncer, lo que nos obligaría a retrasar la hora de nacimiento unos quince minutos. De esta forma, el tránsito de Marte mencionado más arriba quedaría también mucho más cerca de la cúspide de la casa 8 (crisis, pérdidas).

En la astrología tradicional, las manos y los brazos están asociados al planeta Mercurio. Aron Ralston tiene una conjunción de Mercurio con Plutón en su carta natal. Plutón representa, entre otras cosas, el lastre que hay que abandonar, destrucción o pérdida y también regeneración. La pérdida de una mano o de un brazo es algo que puede ocurrir cuando estos dos planetas se conectan en un tema natal, pero, por supuesto, esto es algo altamente improbable. Paul Wittgenstein, por ejemplo, un famoso pianista que perdió su brazo derecho durante la Primera Guerra Mundial, tenía una configuración que enlazaba a Mercurio, Plutón y Saturno por aspectos muy cerrados. En la carta de armónicos de la edad + 1 para la fecha del accidente de Ralston Mercurio y Plutón se encuentran formando una oposición, uno de cuyos extremos cruza por el medio de la conjunción natal de Plutón con Mercurio. Además, Plutón se sitúa en la carta armónica en el grado de oposición exacta con Mercurio natal (16 de Aries / 16 de Libra). Aquí también participa Saturno, que desde el grado 16 de Sagitario de la carta armónica forma una alianza con Plutón y tiene vía libre hacia Mercurio. El hecho de que los aspectos que forma Saturno con Plutón "armónico" y Mercurio natal sean un trígono y un sextil respectivamente no convierte a estos contactos en bendiciones sino que, al contrario, permiten a Saturno actuar sin resistencia.

También Urano (sucesos repentinos que nos cogen por sorpresa) se sitúa en el grado de oposición a la Luna natal (6 de Acuario / 6 de Leo) desde la casa 8 (pérdidas, crisis).

Con ayuda de los armónicos de la edad las cosas empiezan a estar un poco más claras, pero todavía hay otras formas en las que los armónicos pueden arrojar alguna luz que nos permita comprender mejor la cualidad específica de ese instante. Podemos, por ejemplo, calcular una carta de transformación de arcos a partir de la posición ocupada por el Sol en la carta natal por un lado y en la de tránsitos por el otro. Esto transformará esas dos cartas en otras dos que tendrán en común la posición exacta del Sol y que desplegarán al resto de los planetas dentro de zodiacos de longitud equivalente al arco entre los dos soles. De manera semejante a como sucede en una transformación de arcos aplicada a la sinastría, hacer esto entre una carta natal y una de tránsitos nos da como resultado "la longitud de onda" en la que la carta natal y la del instante del suceso se pueden acoplar en una misma frecuencia. 

Haciendo esto por la fórmula 1 (véase Arcos de Venus complementarios) obtenemos la siguiente carta doble:

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El Sol natal de Aron Ralston y el Sol del momento del incidente se acoplan en el grado 13 de Géminis, muy cerca de la cúspide de la casa 12 natal y ambos en oposición exacta con Marte del cielo del momento, desplazado aquí hasta el grado 13 de Sagitario. Esta doble oposición de Marte con ambos soles cruza por el medio de la conjunción natal entre Saturno y la Luna, que aquí se ha desplazado también a Sagitario, dejando a la Luna en el mismo grado 16 de Sagitario ocupado por Saturno en la carta del armónico de la edad + 1. 

La situación en la que quedó Ralston por cinco días fue literalmente de aprisionamiento y privación de libertad de movimientos, que son características que definen a la casa 12. Urano se sitúa de nuevo en la casa 8, tal como hiciera en la carta del armónico de la edad + 1. Se forma también aquí en la carta de tránsitos una inquietante conjunción de Plutón con Saturno, de orbe más bien amplio (7º 45'), pero que tiene mucho que decir si consideramos su desarrollo durante los días siguientes. En efecto, esta conjunción necesitó cinco días para hacerse partil (exacta en la transformación de arcos Sol/Sol), aproximadamente el mismo tiempo que tardó Ralston en tomar la decisión de cortar su propio brazo para liberarse y sobrevivir. La capacidad de supervivencia en condiciones extremadamente difíciles viene indicada por la combinación de Plutón con Saturno mejor que por cualquier otra. Estos dos planetas juntos representan la capacidad de afrontar el dolor, la soledad, las situaciones límite y la adopción de decisiones radicales. A medida que se iban aproximando entre sí el cuadro de Ralston se fue haciendo más y más difícil y cuando los dos se situaron en el mismo grado (por este sistema), el 1 de mayo de 2003, la situación era ya tan desesperada que sólo quedaba "cortar por lo sano" de una vez por todas o abandonarse a la muerte.

Esta carta de transformación de arco nos ofrece algunas razones más para pensar que el verdadero Ascendente puede estar en el grado 13 de Cáncer. Una es que Marte ocupa aquí otra vez un grado 13, y también los soles, que formarían con ese Ascendente hipotético aspectos de quincuncio y semisextil respectivamente. Otra es que por el sistema de casas iguales la cúspide de la 12 quedaría en el grado 13 de Géminis, el mismo ocupado por los soles. Y una tercera es que con un Ascendente a 13 de Cáncer el punto del Infortunio quedaría también a 13 de Géminis, acoplándose así a los dos soles en tránsito. Recordemos que el punto o parte del Infortunio se obtiene desplazando el arco entre Saturno y Marte en la carta natal de tal manera que Saturno coincida con el Ascendente; el lugar ocupado por Marte como consecuencia de esta maniobra es el que recibe comúnmente el nombre de Parte del Infortunio. Este punto es, por tanto, se le llame como se le quiera llamar, de la naturaleza de Marte en un contexto de Saturno. Al situarse a 13 de Géminis quedaría en conjunción con el Sol y en oposición con Marte, con lo cual, por decirlo así, más que llover sobre mojado "arde sobre quemado".

Ahora bien, entre estas partes arábigas, como también se las conoce, y las cartas de transformación de arcos hay una íntima relación a la que ya he aludido antes en otros artículos de este blog. El punto del Infortunio, por ejemplo, no es otra cosa que el grado del zodiaco que está con el Ascendente en la misma relación que Marte con Saturno. Esa relación consiste en que les separa el mismo arco. Por consiguiente, calculando la transformación del arco Saturno/Marte obtendremos una carta en la cual estarán en conjunción exacta tanto Saturno con Marte como el Ascendente con el punto del Infortunio. Cualquier tránsito convencional sobre la Parte del Infortunio se verá como un tránsito sobre el Ascendente en el interior de la carta de transformación de arco Saturno/Marte. Podemos esperar, por todo ello, que el armónico que define esa carta, aplicado sobre el cielo de un momento dado, nos podrá dar alguna información sobre posibles "infortunios" que amenazan a la persona en ese momento.

La carta de transformación del arco Saturno/Marte natal de Aron Ralston calculado por la fórmula 1 (por el lado que no cruza el cero de Aries, que en este caso es el más corto) se muestra en el interior de la siguiente carta doble, que corresponde al armónico 11,75382. En el círculo externo se muestra el cielo del momento del accidente en ese mismo armónico.

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Tenemos aquí a Saturno en tránsito en el grado 16 de Capricornio, en oposición al grado ascendente inicial a 16 de Cáncer. Esto sugiere que es posible que, después de todo, el Ascendente esté a 16 grados y no a 13. No obstante, observamos que Urano transita aquí de nuevo en Acuario hacia el final de la casa 7, pero estaría en el mismo grado de la cúspide de la casa 8 si el verdadero Ascendente estuviera a 13º de Cáncer. Saturno a 16 de Capricornio transita en cuadratura a Mercurio natal en 16 de Libra, de modo que este tránsito puede representar el peligro que se cierne sobre su brazo en ese momento. No es necesario que el Ascendente esté a 16 grados, porque ya hay un punto sensible de la carta, precisamente el que representa a la zona del cuerpo afectada, ocupando un grado 16.

Si calculamos la misma transformación de arco por la fórmula 2 (por el lado que cruza el cero de Aries, que en este caso es el arco más largo y se corresponde con el armónico 1,09299) obtenemos esta otra carta doble:

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Aquí tenemos a Plutón transitando en oposición al Ascendente y a Marte natal, pero desde el grado 13 de Capricornio, no desde el 16. Como en la carta natal no hay ningún planeta a 13 grados de ningún signo, podemos considerar como altamente probable que todos estos diferentes tipos de tránsitos que hemos observado que se acumulaban sobre el grado 13 de diferentes signos sean, en realidad, tránsitos sobre el verdadero Ascendente natal, que estaría entonces a 13 de Cáncer.

Es imposible investigar todas las cartas de transformación de arcos que están simultáneamente activas en un momento determinado, porque se cuentan por centenares. En cada caso deberán seleccionarse aquellas que guarden mayor relación con el tema investigado o que tengan un alcance más general. Creo que el arco Sol natal / Sol en tránsito presenta siempre una perspectiva general interesante. Pero los arcos basados en combinaciones de los planetas natales con los planetas en tránsito más lentos tienen la ventaja de que son más estables, es decir, evolucionan más lentamente a lo largo del tiempo, de manera que permanecen más tiempo incidiendo sobre los mismos puntos de la carta natal, pudiendo, por eso mismo, provocar efectos acumulativos más importantes. 

En la carta de transformación del arco Plutón natal / Plutón en tránsito para Ralston en el día de su accidente, calculada por la fórmula 2, encontramos a Saturno a 16 grados de Cáncer, otro indicio de que el Ascendente podría estar realmente en ese grado. Pero para este caso vale la misma observación que hicimos respecto del Saturno hallado a 16 de Capricornio: está en cuadratura con Mercurio natal a 16 de Libra.

Otra carta de desarrollo tan lento como la anterior, la de la transformación del arco Neptuno natal / Neptuno en tránsito, calculada igualmente por la fórmula 2, nos muestra a Saturno a 13 de Cáncer, lo que nos devuelve al escenario anterior de que ese es el grado con más probabilidades de ser el ocupado realmente por el Ascendente.

No hace falta decir que todas estas técnicas basadas en armónicos ni invalidan ni suplantan a las otras técnicas tradicionales o de uso más común: las direcciones primarias, las progresiones secundarias, las direcciones terciarias, las revoluciones solares y lunares, los tránsitos convencionales y, en fin, todas las demás. No sólo no las invalidan, sino que pueden combinarse eficazmente con todas ellas y aumentar así la potencia de cada una. Aquí estoy haciendo más hincapié en ellas porque son menos conocidas y porque representan, hoy por hoy, la vanguardia en la investigación de nuevos métodos de análisis y de prognosis y en la profundización de los viejos. Tan es así que ni siquiera existe todavía un software adecuado para trabajar con ellas. Pero cuanto más las uso, tanto más me convenzo de su utilidad. No creo en absoluto que puedan ser reducidas a la categoría de entretenimiento superfluo o adorno extravagante, sino que entiendo que encierran claves importantes para la comprensión de las cartas natales, las sinastrías y los análisis de sucesos que no están disponibles desde las otras técnicas y suponen, por tanto, un avance y un crecimiento de la Astrología como tal en potencia, alcance y credibilidad.

© Julián García Vara, 2011.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Arcos Sol-Luna en sinastría


En las últimas entradas de este blog me he ocupado de las transformaciones de arcos de Venus en sinastría. He comenzado por ellas por varias razones. En primer lugar, por enlazar directamente con el tema tratado en los artículos inmediatamente anteriores, en los que se comentaban diversos detalles estadísticos sobre Venus en una muestra de cerca de tres millares de matrimonios. En segundo lugar, porque ese mismo estudio estadístico ha demostrado que Venus juega un papel esencial en el establecimiento de vínculos conyugales, al alcanzar ciertos índices de correlación superiores a los de cualquier otro planeta. Y en tercer lugar, porque una larga tradición asocia a este planeta con el amor, el placer, la sensualidad, la cortesía y la belleza, factores todos ellos de primera importancia en las relaciones de pareja.

Pero evidentemente no todo se reduce a Venus en una relación significativa. Es de esperar que, si las características asociadas con cada uno de los planetas por la tradición astrológica están básicamente bien orientadas, Mercurio debe tener cierta relevancia para la comunicación verbal, Marte para las actividades físicas comunes y la sexualidad, Júpiter para el crecimiento y la alegría, Saturno para la responsabilidad y la confianza, etcétera.

La importancia del matrimonio mítico entre el Sol y la Luna está tan arraigada en el inconsciente colectivo que ha conducido a muchos astrólogos a afirmar sin pruebas que la conjunción del Sol de una persona con la Luna de otra es uno de los mejores aspectos sobre los cuales se puede cimentar una relación de pareja, si no el mejor. Pero si esto fuera verdad, debería reflejarse en un incremento de uniones matrimoniales entre personas cuya sinastría presenta este aspecto. No sólo no hemos encontrado ese incremento en los casi tres mil matrimonios analizados, sino que el número de casos hallados queda incluso un poco por debajo de lo esperado por la simple acción del azar. Además, hemos comprobado que la Luna de la mujer "tiende a rechazar" a cualquier planeta del hombre que se encuentre en su trayectoria más inmediata en el camino del zodiaco, es decir, aquellos con los que formaría una conjunción aplicativa, y en esto el Sol no es una excepción. Por otra parte, esta conjunción del Sol con la Luna está considerada por la mayoría de los astrólogos como altamente peligrosa y nociva en una carta individual o mundana, forma parte de los eclipses y aumenta la incidencia de suicidios. Sería extraño, por tanto, que tuviera un efecto tan diametralmente opuesto en el contexto de una sinastría.

No obstante, algunos aspectos entre el Sol y la Luna diferentes de la conjunción sí que aparecen con más frecuencia de lo normal en las sinastrías de las personas casadas entre sí; tal es el caso de los quintiles y de las cuadraturas, a pesar de que de estas últimas se suele recelar a priori. Ahora bien, los quintiles y las cuadraturas son conjunciones en los armónicos 5 y 4 respectivamente. Por tanto, parece que algunas conjunciones del Sol y la Luna en ciertos armónicos pueden resultar importantes y positivas. Parece que la que puede causar problemas es la conjunción física, por decirlo así, en la que los cuerpos del Sol y de la Luna se sitúan en la misma parte del zodiaco, pero no la conjunción dentro de una carta armónica, que implica tan sólo una sintonía con un mismo tipo de vibración o con una cierta longitud de onda, pero desde diferentes lugares del cielo, sin competencia por el espacio material. El hecho de que en las cartas de transformaciones de arcos de Venus -que podríamos definirlas como cartas armónicas de ciclo compuesto- se observe con frecuencia la conjunción del Sol de un miembro de una pareja con la Luna del otro, parece respaldar esta idea, aunque la evidencia reunida hasta ahora en este sentido es todavía muy escasa.

Un estudio en profundidad del verdadero alcance de las cartas de transformaciones de arcos en sinastría debería contemplar todas las combinaciones posibles entre dos planetas o puntos significativos y, además, no debería pronunciarse sobre el valor de las mismas hasta haber perseguido toda la información necesaria a través de varios millares de parejas, estudiadas a conciencia por métodos estadísticos. Pero hacer esto es ciertamente complicado, porque aun limitándonos a estudiar a fondo una sola pareja necesitaríamos examinar varios cientos de cartas de transformaciones de arcos. Una manera más realista de abordar el problema consiste en seleccionar algunas combinaciones de planetas y examinarlas con detalle en unos pocos casos. Para decidir a qué planetas debemos dar prioridad en principio no tenemos más remedio que fiarnos de la tradición y admitir, a priori, que el Sol y la Luna pueden tener un peso específico mayor, junto con Venus, Marte y Mercurio.

Aunque no puedo asegurar que sean las más importantes, creo que hay tres combinaciones que deberían ser  examinadas antes que otras:

1) Venus de la mujer / Venus del hombre
2) Sol de la mujer / Luna del hombre
3) Luna de la mujer / Sol del hombre

Es posible que una experiencia más dilatada me obligue a corregir este punto de vista, pero en lo poco que he podido comprobar hasta ahora, las cartas de transformación de arcos correspondientes a estas tres combinaciones se cuentan entre las más expresivas.

Por supuesto, la técnica puede y debe aplicarse también a las relaciones homosexuales, pero me he centrado en las heterosexuales porque la muestra de casos con la que inicié el estudio contiene sólo matrimonios con hijos.

He mostrado ya varios ejemplos de cartas de transformaciones de arcos de Venus en las entradas precedentes. Examinaremos ahora un caso interesante de combinaciones entre el Sol y la Luna.


Caso práctico: el matrimonio Sarkozy


En el momento de escribir estas líneas hay en Francia y en otras partes del mundo una cierta expectación por el inminente nacimiento del primer hijo de Carla Bruni con Nicolas Sarkozy. La actual primera dama de Francia se encuentra ingresada en una clínica parisina desde hace varios días, aunque no se conocen detalles de la verdadera situación, porque las medidas de seguridad mantienen a la prensa alejada de la entrada del hospital.



Carla Bruni nació en Turín el 23 de diciembre de 1967, a las 18h 10m (GMT + 1) y Nicolas Sarkozy nació en París el 28 de enero de 1955, a las 22:00 (GMT + 1).

Carta natal de Carla Bruni
Fuente: Astrodienst
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Carta natal de Nicolas Sarkozy
Fuente: Astrodienst
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El Sol natal de Carla está a 1º 11' 02" de Capricornio y la Luna de Nicolas está a 7º 51' 46" de Aries. Por el lado más corto, la distancia entre ambas luminarias es de 96º 41', pero no podemos llegar desde el Sol de Carla hasta la Luna de Nicolas por ese lado sin cruzar el grado cero de Aries. Por tanto, si queremos obtener primero la carta que muestra al Sol de Carla y a la Luna de Nicolas exactamente en la misma posición, deberemos empezar por medir el arco por el lado más largo (263º 19'). Esto nos conduce al armónico 1,36715, que nos da la primera transformación del arco Sol de Carla / Luna de Nicolas.


Primera transformación del arco Sol / Luna
(onda larga, fórmula (1))
Carla Bruni (círculo interno), Nicolas Sarkozy (círculo externo)
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El Sol de Carla y la Luna de Nicolas se reúnen a 10º 45' de Aries, en conjunción con la Luna natal de Nicolas (7º 52' de Aries). Todavía más cerca de esa Luna natal de Nicolas se sitúa ahora Saturno de Carla (7º 58' de Aries), si bien este contacto no se forma en este armónico por primera vez, sino que ya estaba presente en las cartas natales y es el mismo que todavía está visible aquí, debido a que el armónico es bajo y los planetas estaban en los primeros grados de Aries. Lo que sí es nuevo es la conjunción de Saturno con el Sol que se le forma a Carla dentro de esta carta y se ubica en su casa 10 natal. Este no es, a primera vista, un contacto muy estimulante, pero tampoco es sorprendente encontrarlo en una carta de relación con un hombre casi trece años mayor que ella y con responsabilidades políticas de alto nivel. La relación conlleva para ella una elevación de su status social (casa 10) e introduce un elemento de seriedad y contención de cara al público que, de todos modos, no son ajenos a la naturaleza de Carla por su Sol en Capricornio y su Luna en Virgo.

La cuadratura que Venus y Marte forman en la carta natal de Carla Bruni se transforma ahora en un trígono (Marte 13º 21' de Géminis, Venus 13º 06' de Acuario) que se conecta por sextiles con Marte de Nicolas Sarkozy (13º 23' de Aries).

Si tomamos ahora el arco más corto como referencia, tendremos una segunda carta de transformación del arco Sol de Carla / Luna de Nicolas que nos mostrará al Sol de ella a 19º 48' de Capricornio y a la Luna de él a 29º 17' de Aries, aparentemente desconectados. Pero como ya expliqué en el artículo dedicado a los arcos de Venus complementarios, hay aquí otras dos posiciones "invisibles" de las luminarias que se sitúan exactamente en los mismos lugares que las dos posiciones "visibles". Se trata del Sol de Carla a 29º 17' de Aries y la Luna de Nicolas a 19º 48' de Capricornio. Para hacer esto más evidente, he dibujado en el gráfico en forma claramente visible las dos posiciones adicionales de luminarias, junto a las otras cuatro que automáticamente muestra el programa. Además, para facilitar la visibilidad, he restringido a los siete planetas clásicos el esquema. El número del armónico es 3,72367.

Segunda transformación del arco Sol / Luna
(onda corta, fórmula (2))
Carla Bruni (círculo interno), Nicolas Sarkozy (círculo externo)
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Tenemos, entonces aquí, dos acoplamientos de luminarias. Uno de ellos se produce a 29º 17' de Aries, en conjunción al nodo norte de la Luna de la carta natal de Carla Bruni. El otro a 19º 48' de Capricornio, en el mismo grado en que se sitúa la cúspide de la casa 7 de Carla. Además, en el interior de esta carta armónica de Carla se produce también otra conjunción del Sol con la Luna sobre su propio Descendente. Una doble señal de matrimonio bastante extraordinaria.

Venus de Carla se sitúa aquí a 12º 48' de Leo, en trígono con Venus de Nicolas a 13º 15' de Sagitario. Estas dos posiciones de Venus formarían trígonos con Marte de Sarkozy en la primera transformación de arcos, y sextiles y oposiciones con Venus y Marte de Carla. Es verdad que son armónicos diferentes, pero también lo son la carta natal (que es el armónico 1) y las diversas cartas de transformaciones de arcos. Y hemos tenido ocasión de revisar ya numerosos ejemplos donde se aprecia claramente la existencia de fuertes vínculos entre las cartas natales y sus correspondientes armónicos de transformaciones de arcos. La eficacia de conjunciones entre planetas procedentes de diferentes armónicos puede explicarse porque, aunque las ondas no sean de la misma longitud o frecuencia, cada planeta se encuentra dentro de su propia onda en la misma posición relativa, de manera que se relacionan por proporcionalidad de arcos, no por identidad. Se trata de un efecto de resonancia de ciclos semejante al que subyace a las progresiones secundarias (día = año) o a las direcciones terciarias (día = mes trópico, mes trópico = año).

Tomemos ahora el Sol de Nicolas Sarkozy y la Luna de Carla Bruni. Sus posiciones son 8º 10' 44" de Acuario y 21º 49' 23" de Virgo respectivamente. La distancia más corta es la que va desde Virgo hasta Acuario sin cruzar el grado cero de Aries (136º 21') y se corresponde con el armónico 2,64015.


Primera transformación del arco Luna / Sol
(onda corta, fórmula (1))
Carla Bruni (círculo externo), Nicolas Sarkozy (círculo interno)
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Aquí el Sol de Nicolas y la Luna de Carla se acoplan a 3º 38' de Cáncer, en conjunción con el nodo sur de la Luna de la carta natal de Sarkozy. Al mismo tiempo, la Luna de Nicolas se sitúa en conjunción con el nodo norte de la Luna de Carla. Además, nos encontramos con algo muy interesante: el Sol de Carla Bruni se sitúa a sólo 0º 10' de distancia del grado de la cúspide de la casa 7 o Descendente natal de Nicolas Sarkozy. Esta distancia es sólo una aproximación, ya que la hora natal no ha sido rectificada, pero si tenemos en cuenta que en los criterios de clasificación de Rodden los datos natales de Nicolas Sarkozy han sido catalogados como de fiabilidad máxima, la hora real no debe estar muy lejos de la aquí utilizada.

Veamos, por último, qué sucede con este Sol y esta Luna si medimos el arco por el otro lado. También ahora tendremos dos "luminarias fantasmas" que, tal como hice antes, las añadiré al gráfico para que se vuelvan visibles. 


Primera transformación del arco Luna / Sol
(onda larga, fórmula (2))
Carla Bruni (círculo interno), Nicolas Sarkozy (círculo externo)
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Uno de los acoplamientos de luminarias se produce a 16º 05' de Leo, en oposición al grado ocupado por Marte en la carta natal de Carla Bruni (16º 59' de Acuario). El otro a 6º 35' de Capricornio, en conjunción con el propio Sol natal de Carla (1º 11' de Capricornio) y con el nodo norte natal de la Luna de Nicolas Sarkozy (5º 03' de Capricornio). Venus de Carla queda en conjunción con la Luna natal de Nicolas, y también con esa misma Luna tal como aparece en esta carta un poco más adelantada. Un detalle que no ha sido recogido en el gráfico, pero que, sin duda, es del mayor interés es que el Ascendente de Carla en el armónico 1,60969 correspondiente a la carta que estamos comentando queda a 25º 39' de Virgo, prácticamente en la misma posición que el Ascendente natal de Nicolas (26º 08' de Virgo).

Para resumir en un cuadro de conjunto lo más reseñable que hemos encontrado en estas cuatro cartas creo que podemos destacar lo siguiente:

1) Primer arco Sol de Carla Bruni / Luna de Nicolas Sarkozy
  • Sol-Luna en conjunción con Luna natal de N.S.
2) Segundo arco Sol de Carla Bruni / Luna de Nicolas Sarkozy
  • Sol-Luna-(A) en conjunción con Nodo Norte de la Luna natal de C.B.
  • Sol-Luna-(B) en conjunción con Descendente natal de C.B.
3) Primer arco Luna de Carla Bruni / Sol de Nicolas Sarkozy
  • Sol-Luna en conjunción con Nodo Sur de la Luna natal de N.S. 
  • Luna de N.S. en conjunción con Nodo Norte de la Luna natal de C.B.
  • Sol de C.B. en conjunción con Descendente natal de N.S.
4) Segundo arco Luna de Carla Bruni / Sol de Nicolas Sarkozy
  • Sol-Luna-(A) en oposición con Marte natal de C.B.
  • Sol-Luna-(B) en conjunción con Sol natal de C.B.
  • Sol-Luna-(B) en conjunción con Nodo Norte de la Luna natal de N.S.
  • Ascendente de C.B en conjunción con Ascendente natal de N.S.
En casi todos los casos, el acoplamiento del Sol con la Luna se produce sobre lugares sensibles de la carta radical de uno u otro de los dos miembros de la pareja, especialmente sobre la Luna, el Sol, el eje de los nodos de la Luna o el eje del horizonte (Ascendente-Descendente).

Si estas tendencias se confirman con un grupo más amplio de observaciones quedará demostrado que los armónicos fraccionarios son eficaces y, además, que pueden ser comparados con otros armónicos. Ambas cosas eran puestas en duda o incluso negadas enfáticamente por parte de algunos de los partidarios de la Teoría Armónica aplicada a la astrología en su versión más primitiva.

También parece evidente por lo que hemos podido observar hasta ahora que las cartas de transformación de arcos medidos por la parte que cruza el grado cero de Aries son tan eficaces como las que se basan en los arcos medidos por el lado que no lo cruza.

© Julián García Vara, octubre 2011

Puede leer más sobre este tema en el artículo siguiente:

Arcos Sol-Luna en sinastría, 2


domingo, 9 de octubre de 2011

Transformaciones de arcos sin cálculos



Algunos programas profesionales de astrología incluyen opciones que permiten obtener directamente cartas de transformación de arcos, sin necesidad de ningún cálculo manual adicional. Sin embargo, ninguno de ellos, que yo sepa, permite combinar planetas de dos cartas diferentes.

Si sólo queremos explorar alguna de estas cartas de transformación de arcos en una natividad individual, podemos usar el programa Solar Fire o mejor aún el Kepler americano de David Cochrane. El Solar Fire tiene dos limitaciones en relación con el Kepler. La primera es que ofrece un espectro más restringido de combinaciones posibles; no incluye, por ejemplo, arcos entre un planeta y el ascendente. La segunda es que solamente calcula las cartas de transformación de arcos a partir del arco que no pasa por el grado cero de Aries. El Kepler, sin embargo, nos ofrece un mayor número de combinaciones posibles, incluyendo, además de los planetas, el Ascendente, el Medio Cielo, los principales asteroides y los planetas uranianos. Además, permite calcular las cartas de transformación de arcos midiendo la distancia de los dos planetas o puntos seleccionados por cualquiera de los dos lados (arco más corto o arco más largo).

Si queremos calcular una carta de transformación de arcos a partir de dos planetas, tomados cada uno de ellos de una carta natal diferente, tendremos que recurrir a una calculadora y utilizar las fórmulas que he presentado y explicado en los artículos:
Arcos de Venus en Sinastría y
Arcos de Venus complementarios
Deberemos usar, además, como instrumento auxiliar fundamental el programa Astrolog 32. Este es el procedimiento más exacto y más fácil de entender, pero si no nos importa perder una parte mínima de exactitud (casi siempre insignificante) a cambio de ganar un poco de tiempo, podemos sustituir la calculadora por el programa Direcciones simbólicas de clave armónica, en su versión para Windows. No puedo garantizar que el programa funcione en ordenadores con sistemas operativos que usen arquitectura de 64 bits, pero en los de 32 bits no debería dar ningún problema.

El programa no fue concebido para calcular cartas de transformaciones de arcos, sino, como su nombre indica, para calcular fechas de cumplimiento de direcciones simbólicas. No obstante, podemos aprovechar algunas de sus características para obtener rápidamente el número del armónico necesario para calcular cualquier carta de transformación de arcos. Explicaré, primero, a través de un caso práctico cómo podemos sacarle partido al programita y comentaré al final brevemente por qué funciona el "truco".


Caso práctico: el matrimonio Carter

Vamos a utilizar las cartas natales de Jimmy Carter y su esposa para obtener sus arcos de Venus con ayuda del programa Direcciones simbólicas de clave armónica. Para empezar, necesitaremos un programa de astrología que reúna dos características: (1) tener incorporadas y activas las Swiss Ephemeris y (2) permitir el cálculo de armónicos fraccionarios. Tres programas que reúnen estas dos características son el Astrolog32, el Solar Fire y el ZET. Cada uno de ellos trabaja de una forma diferente y tiene algunas ventajas de las que los otros dos carecen. En cualquier caso, necesitaremos tener a la vista las posiciones de los planetas en formato sexagesimal con precisión de segundos de arco. En el Astrolog32 esto se consigue activando la opción Print Nearest Second dentro del menú View. En el Solar Fire hay varias posibilidades. La más cómoda es pulsar sobre el botón Reports de entre los que se muestran a la derecha de la carta. En el ZET, en Chart Settings - Data - Longitude Format.

Para este ejemplo voy a utilizar el ZET 9.1.44 Lite, pero cualquiera de los otros dos servirá perfectamente para comprender el procedimiento.

Carta natal de Jimmy Carter
Fuente: Astrodienst
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Jimmy Carter nació el 1 de octubre de 1924, a las 7 a.m. en Plains, Georgia, USA. Su Venus natal se encuentra a 23º 19' 54" de Leo. Su esposa Rosalynn nació el 18 de agosto de 1927 a las 6 a.m. en el mismo lugar. Su Venus natal se encuentra a 24º 55' 17" de Virgo. Puesto que las horas natales atribuidas a ambos son horas en punto, debemos suponer que se trata de redondeos, de manera que es posible que estas posiciones de Venus sean algo diferentes de las auténticas. Pero eso no debe preocuparnos ahora; sólo nos interesa ilustrar el procedimiento.

Carta natal de Rosalynn Carter
Fuente: Astrodienst
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Una vez que tenemos la información sobre las posiciones natales de Venus de ambos, abrimos el programa de Direcciones simbólicas. No necesitamos introducir ninguna Fecha del Radix, porque no vamos a calcular fechas. Nos vamos directamente a Puntos en aspecto por dirección. En Factor dirigido introducimos la posición de Venus de Jimmy y en Punto receptor la de Venus de Rosalynn. Una vez hecho esto, veremos que inmediatamente debajo de los datos que acabamos de introducir se muestra el Arco de dirección, que en este caso es igual a 31,589722 y equivale a la distancia entre los Venus de ambos por el lado más corto y sin cruzar el cero de Aries. 

El Sentido aparecerá marcado como Directo por defecto y, de momento, lo dejaremos así. Tampoco necesitamos escoger ningún Período, por la misma razón de que no vamos a trabajar con fechas. Así que nos dirigimos directamente a la casilla de Clave armónica y en ella debemos copiar el Arco de dirección. El programa muestra este arco con la parte entera separada de la parte decimal por una coma. Sin embargo, para que todo funcione correctamente, al pasar el arco de dirección a la casilla de Clave armónica deberemos separar la parte entera de la decimal con un punto*. Escribiremos, pues, 31.589722. 
* Esto puede no ser así, dependiendo de la configuración regional de su ordenador. Compruebe por sí mismo si es el separador punto o el separador coma el que trabaja correctamente en cada caso.
Automáticamente se mostrará en la casilla Avance por unidad de tiempo el valor del armónico que necesitamos para calcular nuestra carta de transformación de arcos de Venus, a saber, en este caso, el 11,39611. Normalmente con cinco decimales tendremos más que suficiente. Una de las ventajas del ZET es  que podemos introducir este valor de armónico indistintamente en formato español (con coma) o en anglosajón (con punto) y de las dos maneras hará bien el cálculo. Con el Astrolog es necesario usar el punto y con el Solar Fire dependerá de la configuración, pero sólo funcionará con uno de los dos.

En el ZET el armónico debe insertarse en la casilla Harmonic Chart, del menú Chart Settings - Zodiac. Si tenemos cargadas las dos cartas y activada la opción de sinastría, el resultado será algo parecido a lo que se muestra en la imagen siguiente:

Transformación de arcos de Venus
de Rosalynn y Jimmy Carter
(Onda corta, fórmula 1)
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Los Venus de ambos se acoplan a 13º 25' de Libra, dentro del orbe de una conjunción con el Sol natal de Jimmy a 8º 03' de Libra. El Sol de Rosalynn se coloca muy cerca del Ascendente natal de Jimmy y en oposición con la Luna "transformada" de éste. Este es uno de los contactos entre luminarias que se encuentran con frecuencia en las cartas de transformaciones de arcos de Venus de las parejas. 

El procedimiento que hemos seguido aquí es el que se corresponde con la fórmula (1) dada en Arcos de Venus complementarios, es decir, el que se ha de usar para medir el arco por el lado que no cruza el punto vernal septentrional (cero de Aries). En este caso se debe introducir como Factor dirigido la posición de Venus menos adelantada en el zodiaco y como Punto receptor la más adelantada, tal como hemos hecho. 

Si queremos medir el arco por el otro lado debemos invertir el orden de los factores, pero no es necesario que volvamos a introducirlos. Basta con que cambiemos el Sentido de Directo a Inverso y veremos que automáticamente cambia el Arco de dirección. Este nuevo arco de dirección debe copiarse en la casilla de Clave armónica para obtener el nuevo Avance por unidad de tiempo, que es el valor del nuevo armónico que necesitamos. En este caso sería 1,096189, que nos da la siguiente carta:

Transformación de arcos de Venus
de Rosalynn y Jimmy Carter
(Onda larga, fórmula 2)
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Ahora encontramos a Venus en dos posiciones diferentes, pero como ya expliqué en el artículo sobre Arcos de Venus complementarios, en cada una de ellas hay de hecho un verdadero punto de reunión de los dos Venus, en alguno de dos giros consecutivos del mismo ritmo armónico. Una de estas dos nuevas posiciones deja a Venus a 7º 07' de Virgo, en conjunción con el Ascendente natal de Rosalynn. La otra queda a 11º 45' de Libra, muy cerca del punto de reunión de Venus en la primera transformación y también en conjunción con el Sol natal de Jimmy, con un orbe más estrecho que en la carta anterior. Además, el Sol de Jimmy queda ahora casi en la misma posición (26º 09' de Libra) que el Sol de Rosalynn en la primera transformación (27º 11' de Libra), ambos muy cerca del Ascendente natal de Jimmy (26º 06' de Libra, aproximadamente). Por si todo esto fuera poco, el Sol de Rosalynn (8º 26' de Virgo) se alinea con una de las posiciones de Venus (7º 07' de Virgo) y con su propio Ascendente natal (5º 38' de Virgo aproximadamente). También el nodo norte de la Luna de Jimmy (5º 41' de Virgo) y su Neptuno (5º 26' de Virgo) contactan estrechamente el Ascendente de Rosalynn. Hay también un contacto entre luminarias: la Luna de Jimmy (5º 19' de Sagitario) queda en cuadratura con el Sol de Rosalynn (8º 26' de Virgo) y las otras dos luminarias casi permutan las posiciones que tenían en la primera carta de transformación.

Los puntos de contacto entre Venus, Sol, Luna y Ascendentes natales y armónicos son numerosos y estrechos a través de estas dos cartas, lo que puede explicar -por lo menos en parte- por qué este matrimonio ha sido clasificado como "muy feliz" y se prolonga ya por nada menos que 65 años.

Se observará que para obtener estas dos cartas no hemos realizado, en realidad, ni un solo cálculo. Un programa calculó por nosotros las posiciones natales de Venus. Suministrando estas posiciones a otro programa, éste cálculó por nosotros los arcos. Trasladando estos arcos de un cuadro de diálogo a otro, el mismo programa calculó por nosotros el armónico correspondiente a cada carta. Introduciendo esos armónicos de nuevo en el primer programa, éste calculó las dos cartas completas y las dibujó. En ningún momento hemos tenido que usar ninguna calculadora.

Por supuesto, el mismo procedimiento vale para dos planetas distintos de dos cartas distintas o de una misma carta. El único caso en el que este "truco" no nos va a servir será el de dos planetas separados por una distancia inferior a un grado, porque la Clave armónica mínima que admite el programa de Direcciones simbólicas es 1. 

La razón por la que todo esto funciona es que para obtener el armónico necesario para el cálculo de una carta de transformación de arcos de dos planetas hemos de dividir 360 por el arco que los separa, y para obtener el Avance por unidad de tiempo correspondiente a una clave armónica hemos de dividir 360 por el valor de la clave. Si hacemos coincidir el valor de la clave con el arco, la segunda fórmula se convierte en la primera.

© Julián García Vara, octubre 2011

P.D. En la entrada Arcos con hoja de cálculo, añadida posteriormente a este blog, se ofrece una hoja de cálculo descargable ya preparada para obtener cartas de transformaciones de arcos de una forma más ordenada y clara y aún con menos trabajo del que supone el procedimiento explicado aquí.

jueves, 6 de octubre de 2011

Arcos de Venus y amistades peligrosas


Amanda Knox y Raffaele Sollecito (arriba, centro)
Meredith Kercher (izquierda) y Rudy Guede (derecha)


La pareja formada por Amanda Knox y Raffaele Sollecito ha sido noticia en los últimos días por haber sido absueltos de los delitos de violación y asesinato de Meredith Kercher. Los hechos ocurrieron el 1 de noviembre del 2007, entre las 9 y las 11 de la noche, según la primera estimación pericial, aunque no se descarta que pudiera ser algo más tarde. Amanda y Raffaele fueron arrestados, junto a otros dos sospechosos, y acusados de haber obligado a Meredith a participar en unos juegos sexuales y, tras abusar de ella, causarle la muerte con más de cuarenta puñaladas. Rudy Guede, uno de los cuatro sospechosos, admitió su presencia en la escena del crimen, pero se declaró inocente del asesinato. Los fiscales acusaron a Amanda de ser la ejecutora material, mientras Raffaele sujetaba a la víctima. Los tres fueron condenados por el asesinato, Guede el 28 de octubre del 2008 y Amanda y Raffaele el 5 de diciembre de 2009. Pero Amanda y Raffaele consiguieron una apelación, y el resultado del nuevo juicio ha sido la declaración de inocencia y consiguiente absolución de ambos el pasado 3 de octubre de 2011. El juez, no obstante, ha comentado que es muy posible que los dos jóvenes sean culpables, pero que no se dispone de pruebas concluyentes.

Carta natal de Amanda Knox
( Fuente: Astrodienst )
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La carta natal de Amanda Knox contiene una configuración que hemos visto hace poco en un artículo anterior de este blog, en la carta natal de Claudia Schiffer: la triple conjunción Sol-Lilith-Marte. A propósito de ella, comenté entonces que esta conjunción en la carta de una mujer puede predisponer a la búsqueda de hombres con gustos sexuales un tanto especiales y algo morbosos. A su vez, dado que David Copperfield tiene una conjunción de la Luna con Lilith en su carta natal, él también se siente atraído por mujeres dispuestas a experimentar con juegos sexuales poco convencionales. El cuadro de la relación entre Amanda y Raffaele es muy semejante, ya que ella tiene la misma configuración que Claudia en su carta natal, y él nació con una conjunción de Lilith con Venus. 

Amanda tiene además una conjunción de la Luna con Saturno, presente también en la carta natal de Anders Behring Breivik, el asesino en masa de Noruega. Por supuesto que esta conjunción no convierte a nadie en un asesino, ya que podemos encontrarla en millones de cartas de personas normales y honorables, pero contribuye a bloquear la emotividad, a enfriar los sentimientos o dificultar su expresión y a disminuir la capacidad de empatía con el sufrimiento ajeno. Además, en el caso de Amanda esta conjunción está reforzada por el hecho de que su Luna dracónica (15º 53' de Sagitario) queda todavía mucho más cerca de su Saturno tropical (15º 48' de Sagitario) que su Luna tropical (21º 52' de Sagitario).

Por otra parte, en la carta heliocéntrica natal de Amanda Knox hay una estrecha cuadratura de Marte con Plutón que fue activada por un tránsito muy exacto de la Tierra en cuadratura con el primero y en oposición con el segundo en la misma noche del asesinato. Como la Tierra en una carta heliocéntrica siempre ocupa el punto exactamente opuesto al Sol en una carta geocéntrica, también podemos expresar esto diciendo que en la noche de los hechos y a la misma hora en que se supone que murió Meredith el Sol transitaba exactamente por el mismo grado y minuto (9º 05' de Escorpio) que ocupaba Plutón en la carta natal heliocéntrica de Amanda.

Carta natal de Raffaele Sollecito
( Fuente : Astrodienst )
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En la carta natal de Raffaele Sollecito hay un triseptil de Plutón con el Sol (orbe 0º 15') que, como es lógico, adopta la forma de una conjunción Sol-Plutón en el armónico 7. Recordemos que David Hamblin relaciona este armónico con los asesinos que matan por trastornos mentales o fantasías peligrosas. Amanda Knox tiene una conjunción Sol-Luna en el armónico 7.

Amanda y Raffaele apenas hacía dos semanas que se conocían cuando se vieron involucrados en tan terribles sucesos. Tanto si son culpables como si son inocentes, esta relación cambió en muy poco tiempo la dirección de sus vidas de una forma dramática. Merece la pena, pues, que investiguemos sus arcos de Venus para ver de qué manera las personalidades de ambos se transforman en el proceso de sintonizar el uno con el otro.

Primera transformación de arcos de Venus
(Onda larga, fórmula (1))
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El armónico que deja a los Venus de ambos en la misma posición (16º 03' de Leo) es el 1,441493. En la carta doble correspondiente a este armónico encontramos al Sol de Raffaele en conjunción con la Luna de Amanda. Este es uno de los contactos entre luminarias que se encuentran con frecuencia en las cartas de transformaciones de arcos de Venus correspondientes a parejas de novios o matrimonios. Pero al mismo tiempo hay otro contacto entre las otras dos luminarias: una cuadratura de la Luna de Raffaele con el Sol de Amanda. Aunque las cuadraturas son menos poderosas que las conjunciones, en este caso se le podría conceder un peso mayor, debido a que el orbe es mucho más estrecho. La conjunción de luminarias tiene un orbe de 9º 34', pero la cuadratura de las otras dos luminarias tiene un orbe de 0º 03'. 

Todos los múltiplos de 1,441493 serán también cartas de transformaciones de arcos de Venus, pero ya desde el primer múltiplo (el 2,882986) la conjunción se habrá salido de orbe, mientras que la cuadratura se habrá transformado en una oposición con un orbe de 0º 06'. En el múltiplo siguiente (4,324479) quedará aún menos rastro de la conjunción, pero tendremos de nuevo a las otras dos luminarias en cuadratura, ahora con un orbe de 0º 09'. Y en el múltiplo siguiente (5,765972) la cuadratura se habrá transformado en una conjunción, todavía muy cerrada (orbe 0º 12') entre la Luna de Raffaele y el Sol de Amanda. Por consiguiente, este último contacto es mucho más persistente que el primero.

El Sol de Raffaele, además de su conjunción con la Luna de Amanda, tiene también otra conjunción bastante más estrecha con Saturno de Amanda (orbe 0º 49'). Este contacto suele considerarse difícil o desdichado, pero también admite una lectura más positiva, en el sentido de que aportaría un elemento de realismo y responsabilidad a la relación. En cualquier caso, conlleva siempre algún tipo de frustración o de dolor.

En esta transformación de arcos de Venus, hemos tomado la distancia más larga entre los Venus natales (249º 44'), porque en este caso este es el arco que no pasa por el grado cero de Aries. Si calculamos el arco por el otro lado (110º 16'), tendremos la carta siguiente:

Segunda transformación de arcos de Venus
(Onda corta, fórmula (2))
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Aquí la Luna de Raffaele no hace ningún aspecto importante con el Sol de Amanda, pero el Sol de Raffaele está en trígono (orbe 2º 54') con la Luna de Amanda. Lo más llamativo de esta carta, sin embargo, es que en ella el Sol de Amanda se coloca en estrecha conjunción con Plutón (orbe 0º 46') y el Sol de Raffaele se sitúa en estrecha conjunción con Saturno (orbe 1º 15'). Además, Lilith de Amanda se sitúa justo en medio de la conjunción Sol-Saturno de Raffaele. Este panorama es bastante inquietante. Sugiere que, en presencia de Raffaele, Amanda tiende a convertirse en un personaje "plutoniano", mientras que Raffaele ante Amanda tiende a convertirse en un personaje "saturnino". Dos figuras sombrías y tortuosas, que emergen precisamente en aquellas situaciones que caen bajo el dominio arquetípico de Venus: placer, sensualidad, etcétera. De alguna manera, parece como si cada uno de ellos estimulara al otro a sacar lo peor de sí mismo en ese tipo de situaciones.

Pero si esto es así, si en el esfuerzo por sintonizar sus Venus por la distancia más corta, vibrando, por así decirlo, en una longitud de onda de 110º 16', se genera esta carta tan inquietante ¿no nos dará información útil consultar el estado del cielo de la noche del crimen tal y como queda vibrando en esta misma frecuencia? Porque la situación de los planetas en el cielo de aquel momento no presenta configuraciones especialmente tensas o peligrosas y, además, era la misma para todo el mundo. Pero el armónico 3,265043 del cielo de ese momento solamente podrían percibirlo quienes por alguna razón estuvieran vibrando en ese armónico. Y ese es el armónico que define esta última transformación de arcos de Venus para Amanda Knox y Raffaele Solecito. Puesto que llevaban apenas dos semanas de idilio, las cartas de Venus debían estar en actividad, y al estar juntos debían percibir la situación de los planetas en el cielo en sintonía con su propio estado de vibración. He aquí en qué se transforma el cielo del momento del crimen al reestructurarlo de acuerdo con este arco de Venus:

Armónico 3,265043 del momento estimado
de la muerte de Meredith Kercher

Saturno y Plutón se reúnen en una conjunción cerrada de menos de un grado de orbe (0º 53'), opuestos ambos a Marte igualmente con orbes reducidos (0º 36' y 1º 29') y todos ellos en cuadratura cerrada con la Luna, configurando una notable Cruz en T que pone los pelos de punta. Cuchillos, violencia, sangre, intimidación, abusos de poder y muerte son algunas de las asociaciones de ideas que sugiere la combinación de estos planetas en su peor faz posible.

Pero tiremos un poco del hilo que nos ha conducido hasta esta carta. La clave de construcción es el armónico que se corresponde con el ángulo de 110º 16' que separa Venus natal de Amanda de Venus natal de Raffaele. Si Saturno y Plutón aparecen aquí en conjunción es porque en el cielo de ese momento su distancia debía ser cercana a los 110º 16' o a un múltiplo de esta cantidad. En efecto, se hallaban a 110º 32'. Si en la segunda carta de arcos de Venus el Sol y Plutón de Amanda aparecen en conjunción es porque en su carta natal debían estar separados por una distancia próxima a los 110º 16' o múltiplo de la misma. Y en efecto, se hallaban a 110º 30'. ¡Una diferencia de sólo 0º 02' con el ángulo Saturno-Plutón de la noche del crimen! Y lo mismo podemos decir de la conjunción Sol-Saturno de Raffaele en esa misma carta. En efecto, en su carta natal hay 220º 08' desde el Sol hasta Saturno, aproximadamente dos veces el ángulo de referencia.

Así pues, tenemos, muy aproximadamente:

110 grados de Venus natal de Raffaele a Venus natal de Amanda
110 grados desde el Sol natal de Amanda a Plutón natal de Amanda
110 grados x 2 del Sol natal de Raffaele a Saturno natal de Raffaele

Y en el cielo del momento del crimen:

110 grados de Saturno a Plutón
110 grados / 2 de Marte a Saturno
110 grados / 4 de la Luna a Saturno
110 grados / 4 de Marte a la Luna
110 grados + ½ de 110 grados de Marte a Plutón
110 grados + ¼ de 110 grados de la Luna a Plutón

Toda una constelación de tránsitos a cual más peligroso presionaba simultáneamente el ángulo natal Sol-Plutón de Amanda, el ángulo natal Sol-Saturno de Raffaele y el ángulo entre los Venus de ambos. Pero no se trata de tránsitos convencionales, donde un planeta se sitúa en un punto del zodiaco desde el cual hace aspecto a un planeta natal. Se trata de repeticiones de ángulos conectados por relaciones proporcionales: identidad, múltiplo, submúltiplo o producto sesquiparcial. Estas relaciones, al mostrarse en el armónico adecuado, se presentan en la forma más directamente reconocible de los aspectos tradicionales. Pero hemos necesitado recurrir a las cartas de transformación de arcos de Venus para ser capaces de percibir este potente entramado de tránsitos, prácticamente invisibles para una mirada adiestrada sólo en la búsqueda de los aspectos clásicos.

Si reflexionamos un poco sobre la naturaleza de los tránsitos convencionales, pronto nos daremos cuenta de que también ellos consisten en repeticiones de ángulos. Si, por ejemplo, en el momento del nacimiento de una persona el Sol se encuentra a 20º 16' de Cáncer y en una fecha posterior la Luna alcanza esa misma longitud eclíptica, diremos que la Luna transita en conjunción con el Sol natal y entenderemos que esto significa que la Luna de ese momento está pasando por el mismo lugar que ocupaba el Sol en el instante del nacimiento. Pero rigurosamente hablando esto no es del todo correcto. Lo que sucede es que el ángulo entre el punto vernal o cero de Aries y la Luna está reproduciendo el ángulo natal entre el punto vernal y el Sol. La Luna no pasa por el mismo lugar que ocupaba el Sol natal, porque la precesión de los equinoccios y  la revolución del sistema solar en torno al Centro Galáctico desplazan continuamente el zodiaco. Pero los ángulos entre el Punto Vernal y los planetas sí pueden repetirse, y estos ángulos son, de hecho, los que definen los tránsitos convencionales. En el ejemplo que acabo de proponer, el ángulo natal Punto Vernal-Sol es de 110º 16' y el ángulo Punto Vernal-Luna de la fecha posterior es también de 110º 16'. Sin embargo, como normalmente no somos plenamente conscientes de la participación del Punto Vernal en todas las medidas angulares que intervienen en los tránsitos, entendemos esto como si fuera un contacto directo de la Luna con el Sol con un ángulo de 0 grados. 

Debemos observar que, si en lugar de medir la posición del Sol natal de Amanda desde el punto vernal la medimos desde Plutón y tomamos a este planeta como si fuera el origen del zodiaco, el Sol quedaría a 9º 30' de Sagitario. Y si medimos también desde Plutón la posición de Saturno en la noche en que Meredith fue asesinada, Saturno quedaría a 9º 28' de Sagitario, en un ángulo de prácticamente 0 grados con el Sol de Amanda, lo que equivale en la práctica a un tránsito de conjunción de Saturno sobre el Sol natal de Amanda, pero dentro de un contexto "plutoniano".

Al limitarnos, como habitualmente hacemos, al conjunto de ángulos del punto vernal con los planetas y con las cúspides de las casas, desatendiendo los ángulos entre los planetas mismos, estamos perdiendo de vista un importante caudal de información valiosa. Siempre que en el cielo dos planetas reproducen el mismo ángulo que separaba a otros dos planetas (o a esos mismos) en una carta natal, cabe esperar un efecto similar al de una conjunción. Y también cuando el ángulo que se forma en el cielo es múltiplo de un ángulo natal. Si se forma un ángulo que contiene la mitad o a una vez y media el número de grados de otro ángulo natal, eso tendrá un efecto parecido al de una oposición; y así sucesivamente. Todas estas equivalencias se muestran automáticamente en las cartas de transformaciones de arcos. Sólo necesitamos saber el número del armónico que representa a cada arco natal y aplicarlo también a la carta de tránsitos.


© Julián García Vara, octubre 2011

Si esto le ha interesado puede ver también:

(febrero, 2014)



miércoles, 5 de octubre de 2011

Arcos de Venus complementarios



Las transformaciones de arcos de Venus a las que me he referido en las dos entradas anteriores de este blog ( Arcos de Venus en Sinastría y Activación de arcos de Venus por tránsitos ) presentan un problema o, más bien, una peculiaridad que no les afecta sólo a ellas, sino también a cualquier otra transformación de arcos. La cuestión es que el arco entre dos planetas, ya sean tomados de dos cartas diferentes o de una misma carta, puede medirse de dos maneras: (1) por la parte del zodiaco que no incluye el grado cero de Aries. (2) por la parte del zodiaco que contiene al grado cero de Aries.


La fórmula para el cálculo de las transformaciones de arcos tal como están definidas en (1) es la única que he dado hasta ahora, a saber:

(1) H = 360 / (P2 - P1

donde P2 es la longitud eclíptica en grados absolutos del planeta más adelantado en el zodiaco, P1 la del planeta menos adelantado y H el número del armónico a usar para calcular la carta.

Si empleamos esta fórmula correctamente, podemos estar seguros de que P1 y P2 ocuparán exactamente la  misma posición zodiacal en la carta de transformación de arcos resultante.

Pero si queremos medir el ángulo "por el otro lado", usando lo que podríamos llamar "el arco complementario", entonces la fórmula a emplear será la siguiente:

(2) H = 360 / ((P1 + 360) - P2)

El problema está en que si usamos esta segunda fórmula casi nunca encontraremos a los planetas P1 y P2 en la misma posición zodiacal en la carta de transformación de arcos correspondiente. Por tanto, podemos poner en duda su utilidad, ya que, aparentemente, aquí no se produce ningún acoplamiento que ponga en contacto las energías de los planetas P1 y P2 de una carta determinada, o -si se trata de un ejercicio de sinastría- que permita a las dos personas sintonizar en la misma longitud de onda con ambos planetas. Sin embargo, aunque es posible que las cartas obtenidas por la fórmula (2) tengan una relevancia menor que las obtenidas por la fórmula (1), no es rigurosamente cierto que no se produzcan coincidencias de posiciones zodiacales entre los dos planetas. Lo que ocurre es que no son visibles. Pero, de hecho, en este tipo de cartas, a falta de una coincidencia de posiciones, normalmente tendremos dos. Para comprender esto es necesario profundizar un poco más en la verdadera naturaleza de las operaciones de transformaciones de arcos. Y a su vez, para ello, debemos recordar, aunque sea muy brevemente, qué se esconde detrás de la fórmula de cálculo de una carta armónica cualquiera.

En una carta astral "normal" el zodiaco se extiende por todo el círculo de la eclíptica hasta completar sus 360 grados. Si queremos calcular, por ejemplo, el armónico 3 de esa carta, debemos sustituir el zodiaco original por otros tres zodiacos, comprimidos de tal manera que quepan los tres en un solo círculo. Cada uno de los zodiacos del armónico 3 medirá, por tanto, 120 grados dentro del círculo de la eclíptica, pero contendrá de todos modos 360 grados "en pequeñito" en su interior.





Venus en los armónicos 1 y 3 de Claudia Schiffer.
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En la imagen vemos que Venus natal de Claudia Schiffer está 17º 49' de Libra, pero en el armónico 3 pasa a ocupar el grado 23º 27' de Escorpio. 

Supongamos que Claudia Schiffer hubiera conocido a alguien, nacido con Venus a 17º 49' de Géminis, a quien llamaremos, por ejemplo, Leonardo. Añadiendo 120 grados a esa posición de Venus natal de Leonardo alcanzaríamos la posición exacta de Venus natal de Claudia. Habría, entonces, cuatro signos de distancia entre ambos Venus y dentro de ese segmento del zodiaco que va de poco más de la mitad de Géminis a poco más de la mitad de Libra no nos tropezamos con el grado cero de Aries. Podríamos, por tanto, emplear la fórmula (1) para calcular la carta de transformación de arcos de Venus, y obtendríamos como resultado que el armónico 3 sería el que necesitábamos para calcularla. Por supuesto, en ese armónico 3 la posición de Venus de Leonardo sería también 23º 27' de Escorpio.

Así pues, vemos que para obtener una carta de transformación de arcos lo que hacemos en realidad es introducir en la eclíptica zodiacos menores del mismo tamaño que el arco entre los dos planetas que lo definen. En nuestro ejemplo imaginario, serían zodiacos comprimidos dentro de sectores de 120 grados de la eclíptica.

Pero ¿qué pasaría si quisiéramos medir el ángulo por el otro lado? En ese caso hemos de añadir 240 grados a la posición de Venus natal de Claudia para alcanzar la posición de Venus natal de Leonardo, que quedarían ahora separados por ocho signos. En el camino desde poco más de la mitad del signo de Libra hasta poco más de la mitad del signo de Géminis en sentido antihorario tenemos que atravesar el grado cero de Aries. Por tanto, necesitamos la fórmula (2), que ahora nos dará como resultado 1,5. Esto significa, según acabamos de ver, que ahora necesitamos introducir zodiacos comprimidos en sectores eclípticos de 240 grados; pero con un tamaño semejante el número de zodiacos que es capaz de alojar la eclíptica es uno y medio. La situación quedaría como se muestra en la imagen siguiente:



Venus de Leonardo se sitúa ahora a 26º 43' de Cáncer, mientras que Venus de Claudia queda a 26º 43' de Capricornio. En lugar de encontrar a ambos Venus en conjunción partil, como cabría esperar de una carta de transformación de arcos, los encontramos exactamente en oposición. ¿Qué es lo que ha ido mal? 

El problema radica en que, después de haber definido la carta a partir de la distancia más larga entre los dos planetas, hemos representado el resultado en función de la distancia más corta. Es decir, primero decidimos usar zodiacos de 240 grados (distancia más larga) en lugar de zodiacos de 120 grados (distancia más corta). O, lo que es lo mismo, decidimos incluir los 12 signos del zodiaco menor dentro del espacio de 8 signos del zodiaco mayor. Pero finalmente hemos definido las posiciones de Venus en la carta de transformación de arcos a partir de una distancia de 4 signos del zodiaco mayor, en la cual sólo caben 6 signos del zodiaco menor. Es decir, hemos medido la distancia por el lado equivocado. Por esta razón han quedado en oposición. Si hubiéramos usado la distancia más larga, habrían quedado en conjunción. Entonces ¿qué nos ha impedido usarla?

Hemos visto que en el armónico 1,5 de Claudia Venus queda en Capricornio. Para medir su distancia en ese armónico por el lado más largo con Venus de Leonardo deberíamos continuar avanzando en sentido antihorario desde Capricornio hasta Acuario, luego a Piscis, después a Aries... y así sucesivamente. Pero una vez que completemos el signo de Virgo dentro de este armónico, ya no podremos avanzar más, porque hasta ahí llega el medio zodiaco adicional de que consta un armónico 1,5. Si seguimos avanzando entraremos otra vez en Aries y todo el camino andado hasta ese punto no habrá servido para nada. Ahora bien, si decidimos ignorar esta limitación por el procedimiento de prolongar el zodiaco truncado hasta completarlo, entonces Libra del segundo minizodiaco se superpondrá a Aries del primero, Escorpio se superpondrá a Tauro, Sagitario a Géminis y Capricornio a Cáncer, y al llegar a este punto tendremos a Venus de Leonardo a 26º 43' de Capricornio, exactamente la misma posición que Venus de Claudia, tal como se muestra en la imagen siguiente:



Si admitimos este recurso, entonces podemos afirmar que sí que existe una coincidencia de los Venus de ambos a 26º 43' de Capricornio. 

Pero hay todavía algo más. Si partimos de la posición observada inicialmente de Venus de Leonardo en Cáncer y, a partir de ahí, retrocedemos en sentido horario hasta Géminis, Tauro y Aries, y, una vez llegados a este punto de ruptura, prolongamos el zodiaco hacia atrás, pasando a Piscis, Acuario...y así sucesivamente, al llegar a la altura de Venus de Claudia lo encontraremos situado a 26º 43' de Cáncer, exactamente la misma posición que Venus de Leonardo. De manera que, si también admitimos este recurso, podemos igualmente afirmar la existencia de una coincidencia de la posición de los Venus de ambos a 26º 43' de Cáncer.

Por todo esto afirmé al principio que a falta de un contacto de los dos Venus, tenemos dos contactos, aunque en uno de ellos sólo es visible Venus de Claudia y en el otro sólo lo es Venus de Leonardo.

Pero ¿es legítimo este procedimiento? ¿Acaso con ello no nos estamos saltando todas las normas de construcción de cartas armónicas? ¿No produce esto posiciones duplicadas de los planetas que se encontraran, por ejemplo, en Aries en el primer minizodiaco y, al mismo tiempo, en Libra en la prolongación del segundo?

En la versión inicial, que todavía muchos consideran la posición ortodoxa de la Teoría Armónica aplicada a la astrología, las únicas cartas armónicas aceptables son las que se derivan de la división del círculo por números enteros. Este es el planteamiento de John Addey y de David Hamblin. Pero las tranformaciones de arcos de Williamsen, los armónicos planetarios de Greig,  los armónicos de la edad mensuales de Laura Ruben y, finalmente, los armónicos de la edad continuos, terminaron por dinamitar la barrera de los números enteros, introduciendo una serie de técnicas potentes y eficaces basadas en el uso de armónicos fraccionarios, sea o no una contradicción en los términos.

Pero aun admitiendo la utilidad de los armónicos fraccionarios, puede parecer excesivo prolongar sus zodiacos arbitrariamente por cualquiera de sus extremos. Sin embargo, es posible que el verdadero problema no esté en los armónicos fraccionarios ni en sus prolongaciones, sino en una concepción demasiado rígida y hasta cierto punto equivocada de la naturaleza del zodiaco. Se tiende a pensar en el zodiaco como en un círculo perfecto, cerrado y estático, del cual se habla como si se tratara de un lugar o de una carretera por la cual circulan los planetas. Pero el zodiaco no es, en último término, diferenciable de la eclíptica, en la cual se miden todas las posiciones zodiacales. La eclíptica, a su vez, es la órbita aparente del Sol en torno a la Tierra en el curso de un año. Pero lo que hace posible ese movimiento anual aparente es la órbita de la Tierra en torno al Sol. Pues bien, el movimiento de la Tierra en torno al Sol no constituye un círculo perfecto ni cerrado ni estático, sino que se trata de una elipse que avanza en espiral, debido al desplazamiento del propio Sol en torno al centro de la galaxia.



Movimiento en espiral en torno al Sol
de los planetas interiores del Sistema Solar.

Por consiguiente, cuando el Sol retorna al grado cero de Aries al completar una de sus travesías anuales, no vuelve a colocarse realmente en el mismo punto del mismo zodiaco, sino al comienzo de un nuevo zodiaco que constituye la prolongación en espiral del zodiaco anterior y respecto del cual se halla ligeramente desplazado. Por tanto, del mismo modo que dividimos un zodiaco en tres partes iguales para definir el armónico 3, podemos también dividir dos zodiacos consecutivos (dos giros en espiral ó 720 grados) en tres partes iguales para definir el armónico 1,5. En el primer caso tenemos una resonancia 3:1 y en el segundo una resonancia 3:2. En el primer caso estamos explorando una onda de 120 grados, a través de todos los planetas conectados por esa distancia o por divisiones enteras de esa distancia. Y en el segundo caso estamos explorando una onda de 240 grados de la misma manera.

La hipótesis implícita en todo esto es que cualquier par de planetas o puntos activos de una carta lleva dos ondas asociadas, las correspondientes a su arco mayor y a su arco menor dentro de la ecliptica, con independencia de si sus distancias sirven o no para dividir el círculo en un número entero de partes. De alguna manera, esto está asumido por algunas prácticas astrológicas tradicionales, como por ejemplo las denominadas "parte arábigas". La carta de transformación del arco Sol/Luna será exactamente la misma que la carta de transformación del arco Ascendente/Parte de la Fortuna, porque la Parte de la Fortuna no es, ni más ni menos, que el grado del zodiaco que vibra con el Ascendente exactamente en la misma longitud de onda que lo hace el Sol con la Luna, sea cual sea la distancia entre ambas luminarias. Por la misma razón, cuando un  planeta transita por el grado de la Parte de la Fortuna se alía con el Ascendente para poner en actividad el mismo armónico (normalmente fraccionario) a través del cual el Sol y la Luna se conectan por conjunción.

No faltan, pues, razones para defender la posibilidad de que las cartas de transformación de arcos nos proporcionen información útil, tanto en la fórmula más directa, la (1), que nos deja ver a los dos planetas en conjunción, como en la de los arcos complementarios obtenidos por la fórmula (2), que los muestra aparentemente desvinculados, aunque ya hemos visto que pueden vincularse en un giro anterior o posterior del movimiento en espiral. Puede que estas razones no sean concluyentes, pero espero que sean lo suficientemente persuasivas como para darle a este tipo de cartas una oportunidad en la práctica, y de ese modo puedan ser incorporadas o desestimadas con conocimiento de causa.

En una próxima entrada examinaremos algunos ejemplos y explicaré, también, una forma de obtener estas cartas prácticamente sin cálculos, simplemente moviendo algunos números de unos lugares a otros.

© Julián García Vara, octubre de 2011