miércoles, 28 de julio de 2010

Venus y el quinto armónico



Son conocidas desde antiguo las peculiaridades del ciclo de retrogradaciones de Venus, que parece pintar un pentagrama sobre el lienzo del zodiaco en un periodo de ocho años. Sobre esta relación de la órbita de Venus con el pentagrama se construyó la trama de la popular novela de Dan Brown El código Da Vinci (2003), más tarde llevada al cine por Ron Howard (2006).

Cuando Venus se sitúa en línea con el Sol, visto desde la Tierra, decimos que estos dos astros están en conjunción. Si Venus se sitúa en medio, entre el Sol y la Tierra, hablamos de conjunción inferior. Si Venus se sitúa detrás del Sol, dejando a este último en medio, hablamos de conjunción superior. Durante la conjunción inferior, Venus parece moverse en dirección contraria a su movimiento habitual y al del resto de los planetas. Este aparente movimiento de Venus hacia atrás en el zodíaco es lo que se conoce como retrogradación. Por el contrario, en la conjunción superior Venus está siempre directo. La conjunción inferior es, como es lógico, la que deja a Venus más cerca de la Tierra, por lo que señala su perigeo, momento en el cual el diámetro del disco aparente de Venus es sensiblemente mayor; pero en esta situación sólo podemos ver su cara oscura (Venus nueva). La mayor distancia de Venus a la Tierra (su apogeo) coincide con la conjunción superior, durante la cual el tamaño del disco aparente de Venus es menor, pero a cambio nos muestra la totalidad de su cara iluminada (Venus llena).

El tiempo transcurrido entre dos conjunciones inferiores de Venus o, lo que es lo mismo, entre dos retrogradaciones sucesivas, es de 584 días. Cada nueva retrogradación de Venus se produce en un lugar del zodiaco separado aproximadamente por dos quintas partes del círculo (un biquintil, 144º) del punto en que tuvo lugar la anterior. De este modo, uniendo mediante líneas continuas los puntos del zodíaco ocupados por Venus en una secuencia de cinco retrogradaciones, obtenemos la imagen de una estrella de cinco puntas. Otra estrella semejante se obtiene del enlace de los grados ocupados por Venus en sus conjunciones superiores o apogeos, que tienen lugar aproximadamente a mitad de camino de los puntos de retrogradación.



Movimiento de Venus girando en torno al Sol
visto desde la Tierra.
(imagen de John Martineau)

Cada una de estas secuencias de cinco retrogradaciones consta de 584 días multiplicados por 5, lo que equivale a 8 años terrestres y a 13 años de Venus. Estos tres números, 5, 8 y 13, constituyen un segmento de la conocida secuencia de números de Fibonacci, que preside el desarrollo de numerosos procesos naturales y guarda relación con la proporción áurea utilizada por artistas y arquitectos clásicos, como el propio Leonardo Da Vinci.




Los periodos de la Tierra y de Venus también están estrechamente relacionados como 1,618 a 1 (99,6 % del número Phi).

Las retrogradaciones, ya sean de Venus o de cualquier otro planeta, podemos observarlas desde la Tierra, pero no existen si miramos los planetas desde el Sol. A pesar de ello, la flor de cinco pétalos dibujada por el movimiento geocéntrico de Venus -o algo muy semejante-, aparece de nuevo si consideramos las relaciones entre el movimiento de la Tierra y el de Venus desde un punto de vista heliocéntrico. Si unimos mediante una línea a la Tierra con Venus y vigilamos las variaciones de tamaño y disposición de esta línea durante ocho años, tal como se verían desde el Sol, obtenemos la imagen que se muestra más abajo.



Movimientos de la Tierra y Venus vistos desde el Sol
(imagen de John Martineau)


Parece evidente que debe existir alguna relación entre el armónico 5, que divide al zodíaco en cinco partes iguales, y estos ciclos de Venus que hacen otro tanto. Pero puesto que en estos ciclos intervienen, además, la Tierra y el Sol, es preciso matizar que el armónico 5 geocéntrico debe participar de la naturaleza del Sol y de Venus, mientras que el armónico 5 heliocéntrico tendría una naturaleza Tierra/Venus, aunque no sepamos muy bien el significado que debemos atribuir a la Tierra en una carta heliocéntrica.

En efecto, las habilidades creativas atribuidas al quinto armónico encajan a la perfección con la interpretación clásica de una conjunción Sol-Venus. La preocupación formal y el cuidado de la propia apariencia guardan igualmente relación con el armónico 5, por una parte, y con Sol/Venus por otra. Incluso la personalidad obsesiva está relacionada con Venus indirectamente a través de su regencia tradicional del signo de Tauro, dominado por la compulsión a la repetición. Es extraño que Hamblin no haya visto esto y haya preferido relacionar a Venus con el séptimo armónico, que, a mi modo de ver, guarda una relación mucho más clara con Urano.

Por otra parte, en la medida en que podamos relacionar la secuencia de números de Fibonacci, el número Phi, los ciclos de Venus y el quinto armónico, podemos deducir que si estas relaciones matemáticas intervienen en la estructuración espontánea de tantos procesos naturales, el armónico 5 no puede ser tan "artificial" como pretende Hamblin.

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Las imágenes de John Martineau mostradas en este artículo proceden de su libro A Little Book of Coincidence: Pattern in the Solar System (Un pequeño libro de coincidencias: patrones en el sistema solar), Wooden Books, Walker & Company, New York, 2001.

Hay traducción castellana: John Martineau, El libro de las coincidencias: La misteriosa armonía de los planetas, Ediciones Oniro, Barcelona, 2005.







lunes, 26 de julio de 2010

Aspectos en la carta A5




David Hamblin.
Cartas armónicas. Una nueva dimensión en astrología.
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CAPÍTULO 5

La carta del quinto armónico.

(Cuarta parte)


Conclusión

Como resultado de estos y otros casos, podemos hacer ahora algunas sugerencias para la interpretación de los aspectos en la carta A5.

Conjunciones

Cuando dos planetas están en conjunción en la carta A5, la persona tiene el deseo y la capacidad de integrarlos de un modo ordenado y estructurado. Esto puede manifestarse en su propio comportamiento y en su propia apariencia; puede desarrollar un estilo de conducta en el cual se combinan las características de los dos planetas. Este estilo puede parecer artificial, en el sentido de que es diferente de su modo de comportamiento normal o no estilizado con el que reacciona espontáneamente a su entorno. O puede manifestarse en un tipo de orden y estructura que busca imponer sobre su entorno; en este caso, puede desembocar en la creación de artefactos que despliegan las características de los planetas en su forma y estilo.

Oposiciones

Cuando dos planetas están en oposición en la carta A5, la persona busca integrarlos de un modo ordenado y estructurado. La interpretación es la misma que hemos dado más arriba, excepto en que hay más tensión, una determinación a cubrir una laguna o una ansiosa búsqueda de un estilo propio. A veces la persona puede identificarse con el planeta que ocupa un extremo de la oposición y desarrollar un complejo en el que el planeta situado en el otro extremo es reprimido o frustrado.

Cuadraturas

Aquí hay aún más tensión: habrá un gran gasto de energías en el denodado esfuerzo por encontrar un estilo apropiado. Si bien esto puede conducir a grandes logros creativos, es probable que el estilo resultante contenga una cualidad dura, áspera o agresiva (aunque, por supuesto, esto dependerá de la naturaleza de los planetas involucrados). Hay peligro de que la persona pueda quedar atrapada en patrones obsesivos, en los que se entrega a actividades repetitivas y carentes de sentido: el esfuerzo por encontrar un estilo que acomode a los dos planetas llega a ser un fin en sí mismo.

Semi-cuadraturas
[Recuérsese que Hamblin también incluye las sesqui-cuadraturas bajo esta denominación]

Estos aspectos pueden ser insignificantes por sí mismos, a menos que estén vinculados con dos o más planetas enlazados entre ellos por oposición o cuadratura. Cuando están conectados así, el planeta que está en semi-cuadratura con los otros planetas puede representar una facultad que la persona siente que falta en el estilo que se está esforzando en desarrollar, y cree que debe integrarla en ese estilo. Nunca deja de sentir que su estilo carece de la cualidad de ese planeta; tampoco cesa nunca de esforzarse por incluirla.

Trígonos

Cuando dos planetas están en trígono en la carta A5, la persona encuentra placer y disfruta conectándolos en una estructura o estilo adecuados. El resultado será, probablemente, un estilo con cualidades de ligereza, relajación y fluidez. Al igual que sucede en los otros aspectos, esto puede manifestarse ya sea en el propio comportamiento de la persona o en los artefactos que crea. Cuando la persona realiza actividades creativas, probablemente tendrá gran facilidad para ello, pero también una relativa falta de conciencia de inadecuación y por lo tanto una falta de capacidad para cambiar y mejorar su estilo en respuesta a la presión.

Sextiles

Cuando dos planetas están en sextil en la carta A5, la persona está tratando de encontrar el tipo de estilo agradable que se asocia con el trígono.

Semi-sextiles y quincuncios

Estos aspectos son probablemente insignificantes en sí mismos, excepto cuando forman parte de una configuración más amplia y muestran cómo la persona puede integrar las características de "dificultad" y "facilidad" de su carta A5 en un solo estilo unificado.



Podemos concluir este capítulo sugiriendo que el Cinco puede ser visto, quizás, como el número propio del hombre. Con sus cinco dedos en cada mano y su sistema decimal de cómputo, el hombre ha visto naturalmente al Cinco como el número que le ayuda a dar sentido al mundo y reclamarlo como suyo; y hemos visto que la Cinquidad es el principio que está relacionado con la creación de orden y forma a partir del desorden y el caos. El hombre busca continuamente clasificar y categorizar las cosas para comprenderlas; y busca también moldear el mundo que le rodea en formas y estructuras de su propia fabricación, y moldear su propio comportamiento en un estilo que se adapte a sus propósitos. La habilidad del hombre para usar los principios de Dualidad y Trinidad puede no ser mucho mayor que la de otros animales, pero su habilidad para usar el principio de Cinquidad es muy superior. La Cinquidad es, pues, la principal fuente de la creatividad del hombre y de su capacidad para la comprensión intelectual. Pero esto conlleva el peligro inherente de que, al moldear el mundo en formas y estructuras artificiales, podemos perder el contacto con el mundo como realmente es; y al moldear nuestro propio comportamiento en un estilo artificial, podemos perder contacto con nosotros mismos tal y como realmente somos.



viernes, 23 de julio de 2010

Armónico 5 y personalidad




David Hamblin.
Cartas armónicas. Una nueva dimensión en astrología.
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CAPÍTULO 5

La carta del quinto armónico.

(Tercera parte)


La estructura del yo

Hasta ahora, hemos considerado el quinto armónico en conexión con la creación de formas y estructuras fuera de uno mismo, ya se trate de objetos concretos, pinturas, composiciones musicales, teorías científicas o escritos. Pero el quinto armónico también tiene relación con la estructura de uno mismo o del comportamiento propio.
De hecho, tal como yo lo veo, esta interpretación se acerca más a su significado profundo, y la creación de objetos o de obras de arte es sólo una exteriorización de lo que en su origen es un proceso interno. La carta A5 es una clave del tipo de orden y estilo que una persona intentará imponer en su propia vida y en su comportamiento cotidiano. La palabra-clave más importante aquí parece ser "estilo". Una persona con una carta A5 fuerte y bien integrada tenderá a ser más estilizada -tal vez incluso más elegante- que una con una carta A5 débil.


Por lo tanto, el quinto armónico tiene en esto un sesgo de artificialidad (produce una "obra de arte" a partir de la propia vida). Una persona no estilizada es aquella perfectamente capaz de vivir su vida de acuerdo con los principios "naturales" de Dualidad y Trinidad. Una persona dirigida por el principio de Cinquidad es aquella que parece haber abandonado la expresión natural y espontanea en favor de un estilo y un orden deliberadamente construido. Este estilo puede ser de una u otra clase, dependiendo de la naturaleza de los planetas que dominan en la carta A5. Puede tratarse, por ejemplo, de un estilo saturnino estrictamente disciplinado, o de un estilo jupiteriano vistoso y exuberante.


Actores


El quinto armónico tiende a ser fuerte en las cartas de actores, o al menos de aquellos actores cuyo arte consiste en "transformarse en otra persona", moldeando su comportamiento con el fin de crear un estilo. Un ejemplo notable de esto es Barry Humphries, conocido sobre todo por su interpretación de la señora Edna Everage, Superstar.


Barry Humphries, caracterizado como la señora Edna (izquierda)
y sin caracterizar (derecha).

La carta A5 de Humphries es excepcionalmente fuerte y es, si no un retrato de la señora Edna, al menos un retrato de los impulsos que llevan a Humphries a identificarse con una personalidad extravagante del sexo opuesto.



Armónico 5 de Barry Humphries
16 de febrero de 1934, 20h 00m GMT
Melbourne, 39S40, 145E00

En primer lugar, hay una muy cerrada cuadratura en T del Sol, Mercurio y Venus. (Esta cuadratura en T, por supuesto, no puede estar también en la carta radical, puesto que el Sol no está nunca en cuadratura con Mercurio o Venus; pero esto puede suceder en las cartas armónicas, y es muy significativo.) La cuadratura en T parece decir: "Debo esforzarme por encontrar un estilo a través del cual pueda comunicarme con el mundo, así como atraer a la gente y ganarme su admiración." En segundo lugar, hay otra muy cerrada cuadratura en T de la Luna, Plutón y Júpiter (con Plutón en conjunción al Sol sobre el ascendente -armónico), que es una indicación de la exuberancia extrema del estilo de Humphries y la plutoniana causticidad de sus burlas. En tercer lugar, Saturno está en semi-cuadratura con la Luna, Júpiter y Plutón, lo que quizás muestra los esfuerzos de Humphries por controlar la exuberancia de su estilo de modo que él pueda repetir la misma representación noche tras noche, en el teatro. Y en cuarto lugar, Neptuno en el MedioCielo (armónico) quizá representa el hecho de que, a través de sus representaciones, Humphries busca gloria y adulación. Marte está sin aspectos, lo cual es posible que ayude a Humphries a encarnar un personaje de mujer mejor que uno de hombre; pero la falta del dinamismo de Marte es más que compensada por Plutón, que es el planeta central de toda la carta. Humphries es en realidad un ejemplo de persona que parece haber sido poseída por su carta A5, de modo que no sabe muy bien si es él mismo o el personaje artificial que él ha creado. Cuando aparece en público como él mismo, parece incómodo y falto de confianza; solamente encuentra confianza en sí mismo detrás de la máscara de un estilo.

El estilo de actuación de Humphries, a pesar de su humor, es muy tenso y agresivo, y esto puede estar relacionado con el hecho de que su carta A5 está dominada por aspectos "duros" (oposiciones, cuadraturas y semi-cuadraturas). Si la carta A5 de un actor está dominada por aspectos "blandos" (trígonos y sextiles), es probable que su estilo de actuación sea más relajado y amistoso.


Armónico 5 de Liberace
17 de mayo de 1919, 4h 15m GMT
West Allis, Wisconsin, USA, 43N01, 88W00



Un ejemplo de esto es Liberace, el pianista mejor pagado del mundo, cuya carta A5 está dominada por una configuración de trígonos y sextiles entre el Sol, la Luna, Mercurio, Júpiter, Urano y Neptuno. (La conjunción Venus-Plutón ya estaba en la carta radical). Liberace es tan espectacular como Humphries, pero su estilo es mucho más tranquilo y relajado y se preocupa por hacer que la gente se sienta a gusto.





La personalidad obsesiva

Está claro que los aspectos entre planetas en la carta A5 pueden ocasionar grandes beneficios. Pueden ayudar a dar forma y orden a la vida, a desarrollar un estilo de comportamiento personal propio, así como la habilidad para crear forma y orden en el mundo a través del arte u otras formas de creatividad.

Pero los peligros de los aspectos en la carta A5 son igualmente evidentes. Estos riesgos están relacionados con lo que los psicólogos denominan personalidad obsesiva u obsesivo-compulsiva. Los aspectos del quinto armónico pueden crear un estilo, pero también pueden hacer del estilo una prisión. Storr dice: "Tal vez la característica más notable del temperamento obsesivo es la necesidad compulsiva de mantener bajo control tanto al entorno como a uno mismo. El desorden y la espontaneidad deben evitarse tanto como sea posible, ya que ambos aparecen como amenazadores e imprevisibles."

Parece especialmente probable que las oposiciones y cuadraturas en la carta A5 conduzcan al comportamiento obsesivo o compulsivo. Ya hemos visto indicios de esto en la carta A5 del ingeniero Thomas, donde parece probable que las cuadraturas entre cinco planetas y el Sol tengan algo que ver con sus inhibiciones mentales y emocionales. La afición compulsiva a la práctica del billar de Mozart puede ser vista también como un ejemplo de comportamiento obsesivo. Mozart fue capaz de usar esto como una ayuda para su creatividad, pero para otras personas, que carecen de una salida creativa, tales patrones de conducta repetitiva pueden fácilmente convertirse en una simple huida hacia un mundo artificial de forma y orden sin relación con el caos del mundo real. En tales casos estos patrones obsesivos pueden ser un obstáculo, más bien que una ayuda, para la creatividad. Jean Cocteau, el poeta. artista y productor de cine, dijo:


Mi peor defecto me viene de la infancia, como casi todo lo que tengo. Porque sigo siendo víctima de aquellas repeticiones obsesivas que hacen algunos niños idiotas (...) colocando sus platos de una manera especial sobre la mesa, o pisando sobre ciertos surcos en el pavimento. Estos síntomas me asaltan en medio de mi trabajo, obligándome a resistir lo que me está alterando, llevándome a un extraño estilo renqueante de escritura, obstaculizándome para decir lo que quiero.


Armónico 5 de Jean Cocteau
5 de julio de 1889, 1h 00m LMT
Maisons-Laffite, 48N57, 2E08

Es fácil ver el origen de estos comportamientos obsesivos en la cuadratura en T de Sol-Mercurio-Saturno-Plutón en la carta A5 de Cocteau. Obsérvese la alusión a "organizar los platos de una manera especial", que nos remite a la referencia de Bosman de "organización" como parte del significado esencial del número Cinco. El quinto armónico está conectado con la inclinación a organizar las partes de uno mismo y del entorno en un orden que se siente como satisfactorio. Las obsesiones parecen presentarse cuando la "organización" se lleva a cabo por sí misma, sin referencia a ninguna utilidad que pueda tener.

Para terminar, veremos un caso de conducta auto-destructiva en la infancia, que posiblemente puede atribuirse a las actitudes obsesivas resultantes de una fuerte configuración en la carta A5. Se trata del caso del niño enfermo descrito por Ebertin en The Contact Cosmogram. Ebertin dice de este niño:
En los dos primeros años de su vida vomitaba diariamente, y algunas veces incluso en cada comida. Contrajo sarampión a los dieciocho meses de edad, paperas a los cinco años, la varicela a los seis, y a finales del verano de 1960 las piernas del niño se cubrieron de manchas de diferentes tamaños. Las secuelas de la varicela fueron deteriorando gradualmente al niño, llevándole a una completa pérdida del apetito; se hicieron necesarias transfusiones de sangre semanales, y aún así no se le pudo salvar.


Armónico 5 de un niño enfermo
15 de diciembre de 1954, 15h 45m GMT
51N00, 4E30

En la carta radical del niño, Venus y Saturno forman una muy cerrada conjunción en la casa sexta (Placidus), pero en la carta A5 Venus y Saturno se unen también por conjunción a la Luna y por oposición cerrada al Sol y a Júpiter (que están también en conjunción con Urano). Partiendo del principio de que muchas enfermedades tienen causas psicológicas, al menos parece posible que su fuerte configuración de aspectos en la carta A5 contribuyera a la mala salud del niño y, por lo tanto, a su temprana muerte. Hay indicaciones de un tipo de conducta obsesiva en la cual el niño, actuando desde dentro de su instintiva personalidad lunar, se esforzaría constantemente en frustrar y reprimir su propia vitalidad Sol-Júpiter-Urano. Esto bien podría causar su rechazo de alimentos y su falta de resistencia a la infección. Pero si el niño hubiera podido vivir más allá de esta fase instintiva hasta alcanzar una edad en la que hubiera podido identificarse más con el Sol y Júpiter, entonces las potencialidades positivas y creativas de la carta podrían haber llegado a ser eventualmente evidentes.

Continúa en:



martes, 20 de julio de 2010

Armónico 5 y creación artística


Georges Braque, Le Tapis, 1929



David Hamblin.
Cartas armónicas. Una nueva dimensión en astrología.
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CAPÍTULO 5

La carta del quinto armónico.

(Segunda parte)


La creación de formas en el arte


El quinto armónico puede también relacionarse con la creación de formas y estructuras en el arte. El compositor Mozart tiene una carta A5 excepcionalmente fuerte, con cinco planetas estrechamente agrupados sobre el eje Ascendente-Descendente (armónico). Mozart era un creador compulsivo de formas musicales. Scholes tiene una ilustración de "Mozart en la mesa de billar" y comenta:



Era muy aficionado a los juegos de pelota, especialmente el billar y los bolos. Hay pocas dudas de que él buscaba estos juegos no meramente por su propia satisfacción, sino también porque encontraba en el movimiento y control de una bola que rueda un agradable acompañamiento al abundante movimiento productivo dentro de su propia mente.

A menudo interrumpía un juego para tomar notas o silbaba, mientras jugaba, un tema que más tarde era encontrado en una de sus obras. Además, le gustaba especialmente jugar al billar solo, manteniendo a mano su cuaderno de notas - aunque las notas eran siempre las indicaciones más breves de una idea, ya que él componía realmente en su cabeza.

El constante flujo de ritmos en su mente le inducia a golpear incesantemente la cadena de su reloj, una mesa, el respaldo de una silla, o cualquier otra cosa que tuviera a mano y no hay duda de que él gastó algunas de sus más productivas horas solo en la mesa de billar.



Armónico 5 de Mozart
27 de enero de 1756, 19h 08m GMT
Salzburg, 47N48, 13E03


La carta A5 de Mozart es mucho más fuerte que cualquier otra de sus cartas armónicas, y tal vez es un ejemplo extremo de una persona que vive natural y continuamente en un nivel de realidad propio del quinto armónico, el cual está relacionado con la creación de orden y modelos. Dos manifestaciones de esto son la compulsiva composición musical y la compulsiva práctica del juego de billar, que él tenía la habilidad de realizar simultáneamente. El hecho de que él vivía continuamente dentro de su mundo propio de Cinquidad ayuda a entender su ingenuidad e infantilismo en el mundo ordinario de la Dualidad y la Trinidad, que la mayoría de nosotros habitamos la mayor parte del tiempo.




Las conjunciones Sol-Mercurio y Luna-Plutón que encontramos en la carta A5 de Mozart ya estaban en la carta radical. Por tanto, las características más destacadas de la carta A5 son; en primer lugar, la conjunción de Sol-Mercurio con Marte sobre el ascendente (armónico), en oposición a Júpiter y Urano; y en segundo lugar, la conjunción de Luna-Plutón con Venus, en trígono a Marte. Marte es el enlace entre estos dos grupos de planetas, y parece ser Marte en A5 el que sobre todo impulsa a la gente a crear cosas que tienen las características A5 de orden, modelo, estructura y forma. El primer grupo de planetas (Sol-Mercurio-Marte-Júpiter-Urano) es similar al patrón que vimos en la carta de Thomas, y podemos quizás deducir que Mozart, de haberlo querido, podría haber sido un brillante ingeniero o artesano. Pero es la conjunción Luna-Venus -que podría, quizá, traducirse como receptividad a la belleza de la forma- la que hace más probable que Mozart fuera un músico brillante en lugar de un brillante ingeniero. La participación de Plutón da a esta conjunción una cualidad hiperactiva incesante, y el trígono a Marte significa que Mozart tiene la habilidad de trasladar fácilmente sus concepciones formales a composiciones reales.




Los pintores también tienden a tener cartas A5 fuertes, especialmente aquellos cuya principal preocupación se relaciona con la estructura, la forma y el orden. Georges Braque, el pintor cubista, es descrito por Hughes como "uno de los archi-clásicos de la pintura moderna". Estuvo preocupado toda su vida con el desarrollo y perfeccionamiento del estilo y la estructura de la pintura. "Braque no escatimó nada en su búsqueda de una estructura de pensamiento perfectamente clara".



Armónico 5 de Georges Braque
9 de mayo de 1882, 2h 30m LMT
Argenteuil, 48N57, 2E14

Su carta A5 tiene una conjunción exacta de Sol y Marte (que se añade a la radical conjunción de Sol, Saturno y Neptuno) en oposición a la Luna, y también una oposición Mercurio-Urano muy cerrada, conectada con la Luna por semi-cuadraturas: la combinación perfecta para alguien que era capaz de encontrar la auto-realización completa a través de la creación de formas disciplinadas y que también tenía ideas radicales y sorprendentes acerca de las formas y estructuras que él era capaz de plasmar en la realidad.


Georges Braque, Houses at L'Estaque, 1908

Otro instructivo ejemplo es la carta A5 del escritor Ernest Hemingway. Deberíamos esperar que Mercurio estuviera especialmente fuerte en las cartas A5 de escritores; pero, si miramos la carta A5 de Hemingway, vemos que (aparte de un sextil Mercurio-Neptuno) Mercurio sólo conecta con otros planetas por semi-cuadraturas, con una semi-cuadratura exacta al Sol y también una semi-cuadratura a Urano (enlazando así Mercurio con la cuadratura en T de Sol-Luna-Urano).



Armónico 5 de Ernest Hemingway
21 de julio de 1899, 8h 00m CST
Oak Park, Illinois, 41N53, 87W47


De hecho, Hemingway tuvo grandes dificultades como escritor. Raban dice:
En su constante furia por encontrar las palabras adecuadas, Hemingway practicó el desesperado oficio de un pescador a la deriva en aguas tormentosas (...) No era un señor de la lengua; su vocabulario era escaso, su gramática era aún más insuficiente (...) Una y otra vez Hemingway escribe acerca de la lengua como si se tratara de un medio diferente. A veces la compara con la pintura, a veces con las notas musicales. Lo que él plasma en estas comparaciones es la esencial intratabilidad de las palabras. Para él eran difíciles, cosas inflexibles, más parecidas a la madera que a la pintura, y laboriosamente cortaba y tallaba el lenguaje en su esfuerzo por darle forma a su voluntad. A partir de su incapacidad de expresión, creó un estilo capaz de decir algunas cosas mejor de lo que ningún escritor las había dicho antes.



Ernest Hemingway


Las semi-cuadraturas a Mercurio en la carta A5 parecen ser una indicación de este esfuerzo por encontrar un estilo apropiado de comunicación. Representan la combinación de la Cinquidad (la búsqueda de orden y forma) con la Dualidad (la determinación para cubrir una laguna o una deficiencia).

En todos estos casos de personas creativas con cartas A4 fuertes, el quinto armónico parece hacer referencia al tipo de forma y orden que el artista está tratando de crear. En otras palabras, está más relacionado con el estilo que con el contenido, o con el modo de creatividad más bien clásico que romántico. Mozart es el principal ejemplo de tipo de compositor clásico, cuyo genio se basa ante todo en la creación de la forma; y Braque, a pesar de su modernidad, es un tipo de pintor clásico. Los artistas y compositores que dan más importancia al contenido y al mensaje que a la forma y al estilo tenderán a tener más fuerte el séptimo armónico que el quinto.


domingo, 18 de julio de 2010

El armónico 5, según Hamblin




David Hamblin.
Cartas armónicas. Una nueva dimensión en astrología.
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CAPÍTULO 5

La carta del quinto armónico.

(Primera parte)

Cuando pasamos a la carta del armónico 5 (A5), nos movemos por primera vez en un territorio desconocido. Porque mientras que la carta A4 estaba relacionada con el principio de la Dualidad, que ya es familiar para los astrólogos, la carta A5 se relaciona con un desconocido principio de Cinquidad. No podemos empezar a entender la carta A5 hasta que hayamos aprendido algo de la naturaleza esencial de la Cinquidad.

Podemos ver enseguida que el principio de Cinquidad nos llevará probablemente a un territorio no cartografiado. Toda la tradición sobre aspectos astrológicos se basa sobre combinaciones del Dos y el Tres, y hasta ahora los astrólogos los han encontrado adecuados para describir los modos en que las fuerzas planetarias se relacionan entre sí. Además, las investigaciones de Geoffrey Dean han revelado que cuando un planeta no hace aspectos (es decir, cuando no está unido con otro planeta por ninguno de los tradicionales aspectos de las series del Dos y del Tres), la persona lo siente como una parte separada y no integrada de su personalidad. Si esa persona consigue forjar un vínculo entre el planeta sin aspectos y otros planetas a través del principio de Cinquidad, será un enlace poco natural: un vínculo que no se experimenta como naturalmente presente, pero que ella está creando deliberada o artificialmente.

Esta "falta de naturalidad" del principio de Cinquidad encuentra apoyo en la analogía con la música (muy apropiada, ya que toda la concepción de los armónicos se basa sobre la teoría musical). Prácticamente toda la música se basa sobre un ritmo de dos pulsaciones (tic-tac) o bien sobre un ritmo de tres tiempos (tic-tac-tac), que son los ritmos más naturales para el oído humano; y estos dos tipos de ritmos están claramente relacionados con el principio de Dualidad (el dinamismo y tensión del ritmo de marcha) y de Trinidad (la ligereza y amenidad del ritmo de un vals). Pero es extremadamente raro encontrar música basada sobre un ritmo de cinco pulsaciones (tic-tac-tac-tac-tac). De encontrarse una pieza de música así, probablemente su ritmo parecería "antinatural" a los oyentes y les llevaría algún tiempo adaptar sus oídos a él. En la música, el compositor tiene libertad para enlazar juntas las notas de cualquier forma que él escoja, de modo que siempre puede usar el ritmo "natural" de dos tiempos o de tres tiempos y nunca necesita recurrir a cinco pulsaciones en un compás. Pero en astrología esta libertad no existe. Si dos planetas no están naturalmente conectados por un aspecto de Dualidad o de Trinidad, entonces debemos esforzarnos para establecer un vínculo de Cinquidad entre ellos.

Entonces, podemos conjeturar que la Cinquidad guarda relación con la creación deliberada de vínculos entre características que se habían experimentado como naturalmente separadas. Los numerólogos dan a entender algo semejante por lo que han dicho acerca del número Cinco. Bosman dice:

El Cinco, de acuerdo con su significado original, es el número de la cosecha, de la preparación de las "gavillas" de la sustancia producida, la sustancia hasta ahora potencial que ahora llega a tomar cuerpo (...) El número Cinco representa el proceso cósmico durante el cual la Materia es delimitada, separada en clases y preparada, como en la recolección, para su uso. (cursivas mías)



Los astrólogos que han investigado la naturaleza del quinto armónico han llegado a conclusiones similares. John Addey dice que el Cinco representa "la puesta en común de forma y materia y, en este sentido, el arte". La producción de arte es, por supuesto, un artificio: la creación de artefactos, o cosas que no existen en la naturaleza. Addey dice también: "Nótese que este proceso es llevado a cabo por la mente, porque es la mente la que puede subjetivamente encontrar en sí misma la idea de principio formal y la idea de materia y así unificarlas. Por tanto, debe tenerse presente una relación entre el Cinco y la mente." John Addey y Charles Harvey también señalan que el Cinco está conectado con el poder, puesto que ser capaz de organizar la materia de acuerdo con una forma elegida es ejercer poder sobre ella.

Mi propia investigación me ha convencido de que la Cinquidad está esencialmente conectada con las ideas de producción, organización, fabricación, construcción, estructuración, formación. Tiene que ver con la creación de orden a partir del caos: la puesta en común de cosas que están naturalmente separadas en una relación formal mutua. Es, pues, el primer número en el que el hombre afirma su poder sobre el mundo. En el principio de Dualidad, acepta el mundo como es y se esfuerza por encontrar su lugar en él. Dentro del principio de Trinidad, acepta el mundo como es y disfruta en él. Pero en el principio de Cinquidad, se esfuerza por cambiar el mundo y hacer de él algo distinto a lo que se encontró.

Al igual que en el capítulo anterior, echaremos una mirada a algunos ejemplos de personas con cartas A5 fuertes, y trataremos de establecer qué tipo de actividades están particularmente asociadas con el quinto armónico.


Fabricación de cosas


Como era de esperar, las personas cuya principal preocupación tiene que ver con producir o fabricar cosas tienden a tener fuerte su carta A5. Un buen ejemplo de esto es un ingeniero, al que llamaremos 'Thomas'. No me he encontrado con él personalmente, pero su hermana me lo describió como sigue:

En la infancia solía escabullirse hacia el cobertizo y montaba cosas -motores, modelos de aeroplanos, etc. Era muy reservado y sólo tenía uno o dos amigos íntimos. Nunca fue miembro de una pandilla, nunca participó en una pelea, nunca tuvo una novia ni perteneció a un club ni nada por el estilo. Era muy lento en la lectura... ¡Pobre Thomas, sufrió en la escuela -una escuela que incidía en una esmerada gramática, cuando todo lo que él quería era ingeniería, física, matemáticas! Ahora es ingeniero, de hecho es director técnico y gerente de personal. Es y siempre fue "nervioso", muy controlado y meticuloso. Es inteligente, se aferra a sus verdades fundamentales y las pone en práctica. Esconde sus verdaderas emociones y sufre físicamente por ello - especialmente la garganta y el estómago.

Negrita
Armónico 5 de "Thomas"
3 de noviembre de 1935, 22h 36m GMT
54N30, 3W22

Thomas tiene una carta A5 excepcionalmente fuerte. Mercurio y Marte hacen una estrecha conjunción sobre el Ascendente (armónico), y están en cerrada oposición a la Luna, Júpiter y Neptuno. (Además, ninguno de estos planetas forman aspectos entre sí en la carta radical; sólo se conectan en la carta A5.) Mercurio y Marte muestran que Thomas tiene una fuerte inclinación a fabricar cosas de un modo que combine la actividad física y mental: una combinación muy apropiada para un ingeniero. Y la oposición a la Luna, Júpiter y Neptuno muestra que él está esforzándose en relacionar este impulso con su habilidad innata para percibir formas imaginativas y expansivas de crear orden a partir del caos. Es evidente que Thomas no es simplemente un ingeniero natural o artesano, sino que tiene un gran potencial creativo e innovador. (Los trígonos a Saturno, Urano y Plutón contribuyen a reforzar esto.)

Pero Mercurio, Marte, la Luna, Júpiter y Neptuno están todos ellos en cuadratura con el Sol, y éste podría ser el origen de gran parte de los rasgos obsesivos e inhibiciones de Thomas. Volveremos sobre esto más adelante, cuando nos ocupemos de las relaciones entre la carta A5 y la personalidad obsesiva.


Ciencia y matemáticas


El quinto armónico está relacionado con la ciencia pura y las matemáticas, así como con la ingeniería.


Armónico 5 de Albert Einstein
14 de marzo de 1879, 10h 50m GMT
Ulm, 48N24, 10E00


En la carta A5 de Albert Einstein hay una conjunción de la Luna, Júpiter y Neptuno: ésta es la misma triple conjunción que hemos visto en la carta A5 de Thomas, pero en el caso de Einstein las oposiciones son con Mercurio-Saturno en lugar de Mercurio-Marte. Por eso, Einstein estaba menos orientado hacia la fabricación de cosas y más hacia el pensamiento controlado y la comunicación, a través de los cuales trataba de dar sentido a su receptividad hacia los patrones de orden en el universo.




Armónico 5 de Alan Turing
23 de junio de 1912, 2h 15m GMT
Londres, 51N30, 0W10

Otro ejemplo es el matemático Alan Turing, cuya máquina de simulación de lenguaje ha sido descrita como uno de los grandes triunfos del intelecto humano y ha hecho posible el desarrollo de las computadoras. La carta A5 de Turing tiene un potente grupo de planetas centrados en torno a la Luna: los aspectos entre la Luna, Neptuno y Plutón son muy cerrados y sugieren una receptividad a los patrones primordiales de orden. Pero Marte sobre el Ascendente (armónico), en trígono a Venus y Urano muestran que Turing era un fabricante de objetos tanto como un científico puro.


jueves, 15 de julio de 2010

Capricornio y el utilitarismo de las reglas


Percepciones oscilantes


Durante los meses de noviembre y diciembre de 2009 publiqué en este blog una docena de artículos sobre "El ciclo de Sofía", a los que se puede acceder fácilmente pulsando sobre la etiqueta del mismo nombre. La naturaleza de este ciclo y su periodización se explican con detalle en la entrada titulada Ciclos de pensamiento (23 de noviembre de 2009), cuya lectura es imprescindible para ubicar adecuadamente el contenido del artículo de hoy. Como puede verse en el cuadro cronológico incluido en esa entrada, la última fase-Capricornio del ciclo de Sofía se inició alrededor de 1710. Esta es una fecha orientativa. Por lo general, las primeras huellas del cambio de un signo al siguiente dentro de un ciclo de Sofía suelen encontrarse uno o dos años antes (a veces algo más) de los indicados en nuestro cuadro.

De acuerdo con nuestra tesis, en torno a 1710 debería haber irrumpido en el panorama filosófico alguna nueva doctrina que supusiese un cambio de orientación respecto de los temas y puntos de vista dominantes en los 40 años precedentes y que, al mismo tiempo, guarde una íntima relación con las características que los astrólogos atribuyen a los signos de tierra y, en particular, a Capricornio.



George Berkeley, de quien M. Dal Pra asegura que "fue el pensador británico más importante de la segunda mitad del siglo XVIII", publicó precisamente en 1710 su Tratado sobre los principios del conocimiento humano, una obra que se había ido gestando durante los dos años anteriores a su publicación, a partir de un cuaderno de comentarios filosóficos. Quien esté familiarizado con los tópicos fundamentales asociados a los arquetipos astrológicos, pero no lo esté tanto con la filosofía en general y con los escritos de Berkeley en particular, se mostrará bastante sorprendido al descubrir que esta obra, con la que supuestamente se iniciaría una "fase-capricorniana" en la historia del pensamiento occidental, contiene un ataque frontal a la existencia misma de la materia y fue calificada por Kant como "idealista". Pero su asombro se irá rebajando a medida que conozca más de cerca el verdadero significado del inmaterialismo de Berkeley y sus pretensiones últimas.

Cuando Berkeley niega la existencia de la materia no quiere decir con ello que los cuerpos que vemos y tocamos no tengan una existencia real. Al contrario, lo que Berkeley pone en tela de juicio es que podamos afirmar la existencia de cosas que no son vistas, ni tocadas, ni percibidas de ninguna manera por algún ser capaz de percibir. Esse est percipere et percipi (existir es percibir y ser percibido), ésta es la consigna en la que se resume su filosofía. De acuerdo con ella, hay dos tipos de seres: (1) aquellos cuya existencia consiste en percibir, a los que podemos denominar espíritus y (2) aquellos cuya existencia consiste en ser percibidos, a los que Berkeley decide llamar ideas.



Berkeley era plenamente consciente de que en su uso corriente la palabra 'idea' se refiere meramente a la representación mental de una cosa o a un producto del pensamiento, pero no a las cosas mismas que se presentan en nuestra experiencia sensorial. Sin embargo, desde Descartes y todavía más con Locke, la palabra idea es usada como término específicamente filosófico para designar todo aquello de lo cual la mente puede tomar conciencia. Así entendida, abarca tanto pensamientos como sensaciones, pasiones, emociones, cualidades y objetos. Berkeley se apunta a este uso filosófico tan amplio de la palabra 'idea' porque sirve a su propósito de subrayar que nada puede existir con independencia de una mente que lo perciba.

Desde este punto de vista, es correcto afirmar que la casa o la piedra que estoy viendo sólo existen en mi mente, pero no en el sentido de que sean un producto de mi pensamiento o de mi imaginación, porque su existencia no depende de mi voluntad, sino sólo en el sentido de que su existencia no podría ser afirmada (ni supuesta) si no se presentaran en mi experiencia o en la de algún otro espíritu.

El conocimiento del mundo físico, por tanto, sólo puede fundamentarse, según Berkeley, en la experiencia sensorial, y una de sus razones para oponerse a la existencia de la materia es, precisamente, que la materia como tal nunca se presenta en nuestra experiencia sensorial. Berkeley pasa por ser uno de los fundadores del empirismo, cuyo más significativo antecedente remoto fue Aristóteles. Este último había afirmado (durante una fase-Virgo, signo de tierra, del ciclo de Sofía) que nada hay en la inteligencia que no haya estado antes en los sentidos. Los empiristas hicieron suya esta tesis. Sin embargo, Aristóteles traicionó su propia tesis empirista al admitir la existencia de una materia primera que, por carecer de forma, era enteramente imperceptible por los sentidos. Esta materia sería el soporte o la sustancia de las cualidades o accidentes perceptibles de las cosas, sin ser perceptible ella misma. Los físicos y filósofos de la época de Berkeley asumieron la realidad de esta materia primera de Aristóteles y le atribuyeron el papel de causa oculta de nuestra percepciones sensibles y verdadera sustancia de las cosas. Berkeley no puede admitir la existencia de esa supuesta materia oculta ni su capacidad para producir efectos sensoriales, ya que, según Berkeley, sólo los espíritus pueden ser activos. Pero -razona Berkeley- si la materia no causa mis percepciones de cosas externas y yo tampoco tengo la capacidad de hacerlo, entonces debe haber otro espíritu diferente del mio que las cause. Ese espíritu no puede ser otro que Dios.

Berkeley, que era obispo anglicano, estaba convencido de que la razón última de que estuvieran ganando terreno el escepticismo, el ateísmo y la irreligiosidad era la admisión de la materia como causa autónoma de los movimientos naturales, que hacía superflua la intervención de la divinidad. Argumentando contra la existencia de la materia, pretendía desarmar a los librepensadores y superar el peligro que veía en ellos de debilitar o eliminar la conciencia moral o el respeto por los deberes cívicos hacia la comunidad. El Tratado de Berkeley termina con estas palabras:
los ojos del Señor están en todas partes contemplando el bien y el mal; (...) está presente a nuestros más íntimos pensamientos, (...) estamos en la más inmediata y absoluta dependencia de sus divinas manos. (...) La clara comprensión de estas grandes verdades no puede por menos que llenar nuestros corazones de grave respeto y santo temor, que son el mejor estímulo para la virtud y la más segura salvaguardia contra el vicio. (...) en definitiva, lo que merece el primer lugar en nuestra investigación es el conocer a Dios y reconocer nuestros deberes: conseguir esto fue lo que me impulsó a escribir este libro [cursivas del propio Berkeley]
Dos años después, en 1712, escribe Berkeley un sermón sobre el texto 'Quienquiera que se resiste al Poder, se resiste a los preceptos de Dios', donde hace una defensa de la obediencia pasiva en unos términos que, según J. O. Ursom, suponen la primera y más clara versión de lo que, ya en el siglo XX, J. J. C. Smart definiría como utilitarismo de las reglas. "Sería conveniente -dice Berkeley- imponer la obediencia a una serie de leyes determinadas, que, si se practican por todos, resultan por la propia naturaleza de las cosas, especialmente adecuadas para procurar el bienestar de la humanidad". Dado que Dios es absolutamente bueno deseará la felicidad o el bien de todos los hombres, y no sólo de algunos, sino de todos en todo tiempo y lugar. Si esta es la voluntad divina debemos disponernos a crear ese bien común para conformarnos a la voluntad de Dios (Ursom).

Por tanto, toda la especulación filosófica de Berkeley tiene como principal objetivo predisponer a los hombres a aceptar sus deberes para con la comunidad y a obedecer las leyes que garanticen el orden necesario para que sea posible alcanzar el bien común. No parece creer Berkeley que los hombres estén dispuestos a aceptar las restricciones que las normas conllevan, a menos que se convenzan de que la mirada de Dios les vigila en todo momento, inspirando respeto y temor.

Ahora que conocemos un poco mejor los verdaderos motivos de la obra de Berkeley, podemos apreciar que su filosofía no estaba tan alejada del modelo de Capricornio como a primera vista parecía. El objetivo primordial no es ni especulativo ni religioso en primera instancia, sino político, moral y pragmático. Lo importante es inculcar el sentimiento del deber y justificar la necesidad de vivir conforme a reglas. A la hora de decidir qué cosas existen en el mundo, sólo se fía de los sentidos y rechaza las fuerzas o cualidades ocultas. Tampoco acepta las ideas generales, sino que para él sólo existe lo particular y concreto. Rechaza la idea de "materia" por considerarla demasiado abstracta e intangible, no porque participe del desprecio por el mundo sensible que practicaban los platónicos. Finalmente, desdeña todas las discusiones filosóficas y científicas que no tengan una utilidad práctica. El estudio de las leyes de la naturaleza debe subordinarse a las necesidades prácticas de adaptación, la conservación de la vida y la promoción del bienestar.