jueves, 1 de julio de 2010

El armónico 4, según Hamblin



En la entrada del pasado 3 de junio publiqué la traducción de un artículo de Bob Marks sobre el armónico 4. El texto de Marks contiene un apretado resumen del capítulo 4 del libro de David Hamblin Harmonic Charts. A New Dimension in Astrology, junto con la aplicación de los conceptos básicos de interpretación del armónico 4 a varios ejemplos, algunos tomados del mismo Hamblin y otros de la propia cosecha de Marks.

Como el texto de Hamblin es más sustancioso que el breve bosquejo que de él hace Marks y, además, el libro está actualmente descatalogado, me ha parecido oportuno publicar aquí mi traducción de algunas partes del mismo, empezando por ese capítulo 4, del que ya tenemos algunas nociones previas. Pero para entender el capítulo 4 es imprescindible haber leído primero unas pocas líneas del capítulo 1, que son las que expongo a continuación.

[NOTA. Para diferenciar claramente los textos de Hamblin de mis propios comentarios entreverados, los suyos van en verde y los míos en negro]

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David Hamblin.
Cartas armónicas. Una nueva dimensión en astrología.

Fragmento del capítulo 1, "Qué son los armónicos", p.18

"En astrología tradicional, el aspecto más importante es la conjunción. Cuando dos planetas están en conjunción en la carta natal los consideramos como si estuvieran unidos o fusionados el uno con el otro. En otras palabras, la relación entre ellos es de la naturaleza de la Unidad.

"El siguiente grupo de aspectos tradicionales son aquellos considerados como "duros" o "difíciles": la oposición, la cuadratura y la semi-cuadratura.* En la oposición, el planeta B dista medio círculo del planeta A (1/2); en la cuadratura está a un cuarto de círculo (1/4) y en la semi-cuadratura está a un octavo o tres octavos (3/8) del círculo. Pero 4 es 2 x 2, y 8 es 2 x 2 x 2. Por lo tanto, todos estos aspectos participan de la naturaleza de la Dualidad. Tanto los astrólogos occidentales como los orientales han creído siempre que ellos entienden lo que significa la Dualidad. La Dualidad tiene que ver con tensión, conflicto, cambio, dificultad, esfuerzo. Por tanto, todos estos aspectos tienen ese carácter, puesto que todos son aspectos de 'Dualidad'. Muestran que la relación entre el planeta A y el planeta B es de la naturaleza del Dos, que es una relación difícil, tensa, cambiante.


[* NOTA DEL AUTOR: También está la sesqui-cuadratura, que abarca tres octavos del círculo. Puesto que sesqui-cuadratura es una palabra larga y difícil y, en mi opinión, no hay diferencia interpretativa entre semi-cuadratura y sesqui-cuadratura, usaré en este libro el término 'semi-cuadratura' para incluir tanto las sesqui-cuadraturas como las tradicionales semi-cuadraturas.]
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John Addey revistió a los armónicos con nociones tomadas de la numerología pitagórica y Hamblin le sigue en esto. Es propio de los pitagóricos difuminar la distinción entre lo cualitativo y lo cuantitativo. Para ellos, cada número no sólo expresa una cantidad, sino también una cualidad o un conjunto de cualidades. Y, a la inversa, a cada objeto, planta, animal, estado de ánimo o idea le corresponde un número. Para dejar claro cuando se está hablando de las cualidades asociadas a un número, Hamblin recurre al sufijo ingles -ness, añadido al final del nombre de cada número. Asi, Uno (One) se transforma en Unidad (Oneness), Dos (Two) en Dualidad (Twoness), y así sucesivamente. Pero a medida que ascendemos en la escala de los números la traducción se torna cada vez más difícil. Resulta un tanto antinatural y desorientador afirmar que esta persona o aquel objeto tienen mucha "cinquidad" (Fiveness).

En cuanto a la asimilación que hace Hamblin de las sesqui-cuadraturas a las semi-cuadraturas, me parece que no es de recibo. Una semi-cuadratura (ángulo de 45º) , como su nombre indica, es la mitad de una cuadratura (90º) y una sesqui-cuadratura (135º) equivale a una cuadratura y media. Usar el primer nombre para las dos es como llamar "enanos" indistintamente a aquellos cuya estatura equivale a la mitad de la altura media de una población y a quienes sobrepasan esa altura media en una mitad de la misma (es decir, a los gigantes). Esto sólo sirve para introducir confusión y no tiene otra ventaja que la de ahorrarse un par de letras.

Es verdad que una sesqui-cuadratura equivale a tres semi-cuadraturas, pero esto no significa que tengan la misma naturaleza. Si así fuera, las cuadraturas y las oposiciones deberían llamarse también semi-cuadraturas, puesto que contienen dos y cuatro semi-cuadraturas respectivamente. Como traductor, me veo obligado a mantenerme fiel al texto original, de modo que resistiré la tentación de traducir 'semi-square' por 'semicuadraturas y sesquicuadraturas', pero el lector queda advertido de que eso es precisamente lo que debería haber escrito Hamblin cuando se limita a escribir "semicuadratura".

Hay, eso sí, un parentesco entre todos los aspectos citados, pero no una identidad, como puede apreciarse en el gráfico siguiente de aspectos incluidos en la división del círculo en ocho partes iguales.

Aspectos de la serie del 8.
Las semi-cuadraturas se muestran en magenta,
las cuadraturas en rojo, las sesqui-cuadraturas en amarillo
y las oposiciones en verde.

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CAPÍTULO 4

La carta del cuarto armónico.

(Primera parte)


La carta del armónico cuatro (A4) es un mapa de la Dualidad de una persona. Ya sabemos bastante acerca de la Dualidad de una persona, a partir del estudio de las oposiciones, cuadraturas y semicuadraturas en su carta natal; pero la carta A4 nos permite explorarla más profundamente.

Gran parte de la información de la carta A4 estaba ya presente en la carta radical, pero aquí se muestra de un modo diferente. Así, todas las conjunciones de la carta A4 estaban en la carta radical como conjunciones, oposiciones o cuadraturas; todas las oposiciones estaban presentes como semi-cuadraturas; y todos los trígonos estaban presentes como trígonos, sextiles, semi-sextiles y quincuncios. Pero las cuadraturas, semi-cuadraturas, semi-sextiles y quincuncios en la carta A4 muestran nueva información que no podríamos extraer de la carta radical.

Para comprender e interpretar la carta A4, debemos reflexionar acerca de la naturaleza de la Dualidad. Básicamente, la Dualidad se refiere a la conciencia de una diferencia, o una necesidad, o una carencia. Cuando dos planetas están en oposición (es decir, cuando están en una relación de Dualidad el uno con el otro) en la carta radical, la persona es consciente de que esos dos planetas están tirando en diferentes direcciones y que necesita reconciliarlos para relacionarse satisfactoriamente con el mundo exterior. La integración de estos planetas es algo que la persona siente que le falta, y que debe esforzarse por conseguirla.

Si un tercer planeta está en cuadratura con los otros dos (formando una cuadratura en T) la conciencia de una carencia será aún más fuerte, pero al mismo tiempo también será más fuerte la necesidad de superarla. La persona sentirá que le faltan las cualidades del tercer planeta y que es esta carencia la que le impide conciliar a los otros dos. Trabajará duramente para desarrollar las cualidades del tercer planeta, con objeto de integrar las tres fuerzas planetarias en su comportamiento.

En la carta A4, todos los planetas de la cuadratura-en-T aparecerán en conjunción, lo cual puede ser visto como una acumulación de esfuerzos. La conjunción de los planetas en la carta A4 muestra, no que esos planetas están integrados en la personalidad, sino que la persona se está esforzando en integrarlos a través de su comportamiento.

Pero la carta A4 puede también contener oposiciones (las cuales son semi-cuadraturas en la carta radical): y éstas muestran planetas cuya interrelación tiene una cualidad de Dualidad aún más profunda. Por ejemplo, si Mercurio y Marte están en conjunción en el A4, pueden estar ambos en oposición a Saturno; y entonces la persona podría sentir que su deficiencia de cualidades-de-Saturno es la que le impide la integración de Mercurio y Marte. Pero de hecho, en este nivel de Dualidad, a menudo la persona se muestra incapaz de reconocer este conflicto como un problema dentro de sí misma. Lo proyecta sobre el mundo, y piensa (por ejemplo) que el mundo le está diciendo que no puede integrar las cualidades de Mercurio/Marte con las de Saturno. Su reacción ante esto es tratar de demostrarle al mundo que está equivocado, por medio de acciones visibles y logros. Por tanto, las oposiciones en A4 parece que están relacionadas especialmente con la manifestación. Si los planetas están en conjunción en A4, muestran una lucha dentro de la personalidad; pero si están en oposición, indican un esfuerzo por manifestar las cualidades combinadas de los planetas en acciones visibles, tal vez como respuesta a un desafío que la persona siente que ha sido lanzado hacia ella por el mundo.

Además de esto, la carta A4 puede contener cuadraturas (que no son visibles en la carta radical). Éstas representan el siguiente nivel de Dualidad: la persona siente que un obstáculo ha sido colocado en su camino hacia la manifestación y que debe esforzarse para eliminarlo o superarlo. Aquí es todavía mayor la tendencia a la proyección: a menudo, la persona parece sentir que hay determinada gente en el mundo exterior que está tratando de impedirle manifestar una parte de su personalidad, y que debe luchar contra estos enemigos para alcanzar sus fines. Se identifica a sí misma con uno de los planetas en cuadratura y atribuye a sus "enemigos" las cualidades del otro planeta. Si hay una Gran Cruz, con dos planetas en cuadratura con otros dos, esta tendencia será todavía más evidente (Henri Rousseau, cuyo caso discutiremos en el capítulo 13, es un excelente ejemplo de esto). Pero de hecho el planeta que está proyectando es realmente parte de su propio maquillaje, así que a menudo puede (tal vez inconscientemente) provocar a sus "enemigos" para que desplieguen las cualidades del planeta proyectado, de modo que pueda atacarles. El conflicto entre planetas que están en cuadratura en A4 sólo puede resolverse mediante la victoria sobre los supuestos enemigos. Pero también es posible para la persona usar esas cuadraturas como una excusa para la inactividad: puesto que la victoria no puede ser alcanzada, tiene que atrincherarse y adoptar una actitud defensiva frente a la hostilidad de los "enemigos".

Además de esto, puede haber semi-cuadraturas en la carta A4. Siguiendo la teoría, esto debería significar que la persona siente que hay un obstáculo en su camino hacia la victoria: se ve estorbada por un planeta en particular en su esfuerzo por combatir a sus enemigos tal como cree que debe hacer. En la práctica, parece probable que las semi-cuadraturas en A4 no sean muy importantes si están aisladas de otros aspectos; pero si están integradas en patrones de oposiciones y cuadraturas, entonces pueden ser muy significativas, indicando un nivel superior de obstáculos que la persona siente que debe superar.

Así, cuantas más conjunciones, oposiciones, cuadraturas y semi-cuadraturas haya en la carta A4, más gastará su vida la persona batallando contra el mundo y esforzándose en probar que puede, de hecho, demostrar cualidades que siente que el mundo le quiere negar. El tipo de éxito que busca es, sobre todo, éxito en el mundo. Quiere vencer al mundo en sus propios términos. El personaje arquetípico de A4 es Demóstenes, quien llegó a ser un brillante orador como consecuencia de su empeño por superar su tartamudez. Se convirtió en el mejor en aquello mismo en lo que él era el peor. Sin embargo, sería erróneo asumir que una A4 desafiante conduce siempre a logros brillantes. Los esfuerzos pueden desembocar en un gran éxito o en un gran fracaso: el factor común es simplemente el esfuerzo.
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(Continuará...)


1 comentario:

  1. El poder del guerrero.

    Bajo mi punto de vista, el armónico 4 habla de la lucha, la lucha de un guerrero, el asumir que no hay un Dios poderoso que te salve el culo al que pedirle que salve tus problemas a través del yo deseo, yo quiero, etc…, sino que tú tienes que asumir que tú eliges el ganar o no esta batalla.

    Todos nosotros en algún momento vivencial hemos podido comprobar el poder que nos puede dar el estar cabreados y llenos de ira, ese poder depende de uno si lo convierte en un construir algo nuevo, en el no me resigno ante la adversidad y es por ello que muevo pieza para que se produzca el cambio, es decir, la superación personal. Esa energía puede ser muy dadora, pero tb puede llevar a la autodestrucción. La ira y la rabia son una gran fuente de energía, pero hay que no dejar que se transforme en depresión o en tristeza pasiva. Creo que la clave reside en detectar contra que hay que luchar, un guerrero no puede sacar su espada y luchar contra el viento y contra todo lo que se acerque a él, sino, únicamente con lo que le impide el avanzar, indudablemente eso requiere una atención in-extremis.

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