viernes, 28 de octubre de 2011

Los planetas en el burdel



Las razones que conducen a una mujer o a un hombre al ejercicio de la prostitución pueden ser muy variadas. Una delicada situación económica o una fuerte adicción a las drogas pueden contribuir decisivamente a dar el paso hacia ese mundo, pero en algunos casos raros otros motivos entran en acción: la ambición, la curiosidad, el atractivo del abismo, una tendencia autodestructiva o la influencia de otras personas. Algunas prostitutas ingresan al gremio por propia iniciativa, pero otras son empujadas u obligadas por mafias que con engaño y métodos violentos las convierten en esclavas sexuales. En ocasiones, los propios padres introducen a sus hijas en el mundo de la prostitución desde muy jóvenes, para explotarlas. En general, la vida de las eufemísticamente llamadas "mujeres de vida alegre" es cualquier cosa, menos alegre.

Puesto que cada persona es diferente y cada caso es distinto, puede parecer un despropósito explorar un conjunto de cartas natales de prostitutas en busca de patrones comunes. Es posible que las pocas mujeres que entran en el mundo de la prostitución sin ser forzadas a ello ni por la presión más o menos violenta de otras personas ni por una acuciante necesidad económica tengan un perfil psicológico más o menos reconocible que, a su vez, se pueda poner en paralelo con determinadas configuraciones planetarias presentes en sus cartas natales. Pero para aquellas a las que no se les ha dejado otra opción, el perfil psicológico importa muy poco.

En cualquier caso, la vida de una prostituta no es una vida normal y corriente. Pueden tener dificultad en hacer amistades fuera de su entorno, se ven obligadas a ocultar públicamente su condición, a esquivar a la policia, por un lado, y a los maltratadores por el otro, carecen de cobertura sanitaria y derechos laborales, dificilmente pueden pensar en formar su propia familia y no disponen de solar alguno sobre el que cimentar el edificio de su propia autoestima. Si en una carta astral se refleja no sólo la personalidad, sino también las condiciones generales del "destino" que a cada uno le toca vivir, esta similitud de contexto social que une a casi todas las prostitutas podría tener algún reflejo en forma de pautas comunes visibles en sus cartas natales.

En la base de datos de Astrodienst  se incluyen las cartas natales de 128 prostitutas, la mayoría de ellas brasileñas, identificadas por un simple número. Es una muestra demasiado pequeña para obtener de ella resultados estadísticos relevantes, pero no deja de contener una cierta información que al menos nos puede servir para sacudirnos algunos tópicos más bien burdos que circulan entre los astrólogos acerca de los signos, las casas y los aspectos que serían "típicos" de prostitutas. Además, se perfilan algunas tendencias con suficiente fuerza como para sospechar que no se derivan simplemente del azar, especialmente las relacionadas con la distribución de los planetas personales en la esfera local y con las fases de la Luna.

En la tabla siguiente se muestra el número de veces que cada planeta se ha alojado en cada signo del zodíaco tropical en las cartas natales de las 128 prostitutas mencionadas:

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Como la muestra es pequeña, estos resultados son más bien anecdóticos, aunque al agruparlos por categorías se pueden alcanzar cifras algo más representativas. En principio, tanto el Sol como la Luna deberían aparecer unas diez u once veces (10,67) en cada signo, pero encontramos al Sol en Capricornio en 21 de las cartas, lo que representa el doble de lo esperado. Desviaciones de esta magnitud se producen con cierta facilidad en muestras de este tamaño por puro azar y, por lo general, tienden a desaparecer si añadimos varios centenares de casos más, pero algunas se muestran resistentes al incremento de casos y no se puede descartar a priori que ésta pueda ser una de ellas. El dato contrasta con los sólo 4 casos del Sol en Tauro y los 5 del Sol en Escorpio y en Géminis, y resulta tanto más chocante si lo comparamos con la asimilación del eje Tauro-Escorpio a la sexualidad que comúnmente se hace en astrología. 

Por otra parte, el signo en el que Venus aparece con más frecuencia es Virgo (20 casos), un signo que, junto con Capricornio, tiene fama de recatado y frío. Ciertamente cuesta imaginar que una prostituta se destaque por su pudor, pero no debemos olvidar que al convertir la sexualidad en una forma de trabajo la prostituta no disfruta de ella, sino que la practica de un modo similar al de las mujeres frígidas, incapaces de alcanzar el orgasmo. Si hay algo más que azar en estos datos que ponen a Capricornio y Virgo por delante de los demás signos en las cartas natales de las prostitutas, podríamos explicarlo en parte por esa distancia que estos signos saben guardar mejor que otros y que es tan necesaria en esta profesión para preservar el propio mundo emocional en medio de situaciones de contacto íntimo con los clientes. Virgo y Capricornio son, además, los dos signos que mayor número de planetas personales alojan (67 y 65 respectivamente). Es posible que la preeminencia de Virgo venga condicionada en parte por el hecho de que más de la mitad de las prostitutas de esta muestra nacieron con Plutón en este signo, formando en muchos casos conjunciones con sus planetas personales.

La importancia de los signos de Capricornio y Virgo en esta muestra se confirma indirectamente a través de las posiciones dracónicas de los planetas. Dado que en el zodíaco dracónico no hay planetas estrictamente generacionales, porque en él hasta los más lentos cambian de signo en el plazo de un año y medio aproximadamente, podemos contabilizar los diez planetas conjuntamente sin necesidad de tomar por separado los planetas personales, como hemos hecho con el zodiaco tropical. Al hacer esto, Capricornio dracónico se convierte en el signo que aloja mayor número de planetas (134), seguido de Acuario dracónico (125) y de Virgo dracónico (122). Los tres signos dracónicos en los que encontramos menor número de planetas son, curiosamente, los tres signos de fuego: Aries (89), Leo (87) y Sagitario (92).

La distribución de los planetas dracónicos, concentrados sobre todo en signos emocionalmente fríos y distantes como Capricornio, Acuario y Virgo, y deficitarios en signos cálidos, sugiere que el calor emocional no es precisamente una ventaja para la práctica de esta profesión. Los signos de fuego tropicales no son particularmente emotivos, sino más bien entusiastas, pero en la carta dracónica todos los signos son "emocionales", por tratarse de un zodíaco lunar.

Volviendo al zodiaco tropical, donde sí encontramos destacado el eje Tauro-Escorpio es en la distribución de los ápsides de la Luna, es decir, del apogeo lunar (cuya posición en el zodiaco coincide con la del foco vacío de la órbita de la Luna, también conocido como Lilith) y del perigeo de la Luna (también conocido como Príapo). El signo en el que más veces aparece Lilith es Tauro (19) y en segundo lugar Escorpio (14). Como Príapo medio es el punto opuesto a Lilith media, lo encontramos destacado igualmente en Escorpio (19) y en Tauro (14).


¿Por qué el Sol apenas aparece en el eje Tauro-Escorpio de esta muestra de prostitutas y, sin embargo, Lilith-Príapo se destaca precisamente en él? Con las debidas reservas que el reducido tamaño de la muestra nos obliga a guardar, podemos señalar que el Sol en el eje Tauro-Escorpio puede indicar, entre otras cosas, un cierto énfasis en la sensualidad-sexualidad, pero de carácter "luminoso", visible y diáfano, porque se trata de una manifestación solar. Pero Lilith-Príapo representa un juego más oscuro de concavidades o convexidades de la órbita lunar, que actúan como lentes de distorsión, desenfocando o focalizando en exceso los puntos que tocan, en este caso ciertos grados de los signos de Escorpio y Tauro. Por tanto, algo exagerado, distorsionado o fuera de lo corriente puede suceder en relación con la sexualidad.

La siguiente tabla muestra la distribución de los planetas en las casas:

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Una casa se destaca sobre todas las demás: la casa 7, que contiene 150 planetas en total, frente a los 73 ubicados en la casa 3, por el extremo opuesto de la escala de frecuencias. Pero más que una casa en particular, lo que se destaca es un grupo de casas adyacentes a la séptima, frente a otro grupo de casas situado en la parte contraria de la carta. La diferencia es aún más acusada si nos fijamos únicamente en los cinco planetas personales, en cuyo caso podemos representarla en la forma mostrada en la figura siguiente:

Podemos observar que el total de planetas personales situados en la parte occidental de la carta es casi el doble que el de planetas situados en la parte oriental. Esta es una diferencia muy importante, porque ahora estamos hablando de 640 planetas. Se puede objetar, no obstante, que una vez que el Sol se acumula en una casa o en un grupo de casas determinado, es normal que también lo haga Mercurio, ya que este planeta nunca se separa más de 27 grados del Sol. Algo semejante ocurre con Venus, que no puede alcanzar una distancia mayor de unos 48 grados respecto al Sol. Marte, sin embargo, puede estar a cualquier distancia del Sol, pero de todos modos pasa bastante más tiempo en la misma mitad del zodiaco que el Sol que en la mitad opuesta. Por todo ello, el Sol, Mercurio, Venus y Marte tienen sus trayectorias geocéntricas vinculadas de tal forma que sus respectivas distribuciones en signos y en casas quedan parcialmente comprometidas entre sí. Sin embargo, estos vínculos no son tan fuertes como para explicar por sí solos el alto grado de correlación que mantienen entre sí estos cuatro planetas en las casas en esta muestra. Además, la trayectoria de la Luna es completamente independiente de la de estos cuatro planetas y, a pesar de eso, su distribución en las casas sigue el mismo patrón general que la de ellos, como se aprecia claramente en el gráfico siguiente:


Para obtener una prueba adicional de que la fuerte homogeneidad del trazado de las curvas del Sol, Mercurio, Venus y Marte no puede explicarse únicamente por la interdependencia parcial de sus trayectorias geocéntricas, basta con que comparemos la distribución de estos cuatro planetas en las casas con su distribución en los signos, que está afectada por los mismos condicionamientos, y es la que se muestra a continuación:


Aunque el Sol se acumula en Capricornio el mismo número de veces que en la casa 7 (21), en el caso de los signos esto no ha producido prácticamente ningún tipo de homogeneidad en los trazados de las curvas de los demás planetas en relación a la del Sol, salvo en el caso de Mercurio, y ni siquiera éste sigue al Sol en el primer tercio del zodiaco. 

Por tanto, podemos afirmar que la distribución de los planetas personales en las casas en los temas natales de estas 128 prostitutas adopta una forma bastante extraordinaria. El coeficiente de correlación de Pearson para las distribuciones de la Luna y de Venus en las casas asciende a 0,65 y el de la Luna y Mercurio a 0,63. Estos valores son verdaderamente altos, ya que una correlación positiva es fuerte a partir de 0,5.

El claro predominio de la casa 7, que arrastra consigo hasta un par de casas adyacentes por cada lado, parece reclamar una explicación. Pero como no tenemos ningún conocimiento directo de las personas incluidas en esta investigación, todo lo que podemos hacer es especular un poco en el aire a partir de ciertas nociones de uso común en la astrología y un poco de imaginación, con todo el riesgo que ello conlleva. 

Las casas situadas entre el meridiano y el horizonte oriental de un lugar se agrupan, a veces, en astrología bajo la etiqueta común de "Casas del YO", debido a que son las más cercanas al Ascendente, que ocupa el centro de las mismas, y representa al propio individuo nacido con esa carta. Por el contrario, las casas situadas entre el meridiano y el horizonte occidental reciben la denominación genérica de "Casas del TÚ", porque son las más cercanas al Descendente, que ocupa el lugar central entre ellas, y se refiere a las personas que directamente se confrontan con el nativo. Curiosamente y, si se quiere, con cierto humor, el "enemigo declarado" y el "cónyuge" están indicados por el mismo punto del horóscopo: la cúspide de la casa 7. El matrimonio se contempla como un contrato, en cierto modo como un pacto de no agresión entre enemigos naturales. Se suele suponer que cuantos más planetas queden situados en la mitad izquierda de la carta, tanto más centrada en sí misma estará la persona y, a la inversa, cuantos más planetas queden en la mitad derecha, tanto más gravitará la vida de esa persona en torno a los demás.

Podemos imaginar varias formas en las cuales la casa 7 puede ser importante en el ejercicio de la prostitución. Para empezar, entre el cliente y la prostituta (con o sin intermediario) se establece una especie de contrato o transacción en el cual una de las partes ofrece sexo a cambio de dinero y la otra dinero a cambio de sexo. Las cosas aquí están muy claras, no hay "intenciones ocultas", como podría ser el caso si dominara la casa 12. Por otra parte, la prostituta se comporta en cierto modo como si estuviera casada con todos sus clientes, algo que una sobrecarga de planetas en la casa 7 puede facilitar. Esta misma casa, por otra parte, incrementa la sociabilidad y la capacidad para ponerse en el lugar del otro y comprender sus deseos y necesidades. Todas estas cualidades convienen bastante a una prostituta, que debe entrar en cuestión de minutos en situaciones de fuerte intimidad con clientes a los que normalmente no habrá visto antes en toda su vida. Uno de los eufemismos usados con frecuencia para referirse a las prostitutas, el que  las caracteriza como "señoritas de compañía", pone el acento sobre una función propia de la casa 7: acompañar al otro, aliviar el sentimiento de soledad y aislamiento que invade a algunos hombres que, por razones de trabajo u otras, se ven desplazados a lugares donde no tienen familiares ni amigos. Finalmente, todo gravita en torno a los deseos del cliente, del cual la prostituta sólo es un instrumento. Las casas 7 (prioridad del TÚ sobre el YO), 6 (servicio) y 8 (sexualidad, transacción económica) cooperan en la misma dirección. También la casa 5 (placeres, diversiones) y la 9 (relaciones con extranjeros, que abundan entre la clientela de los burdeles, o prostitución ejercida lejos de la ciudad natal) pueden ser importantes en esto. Estas cinco casas, en cualquier caso, son las más cargadas de planetas personales en las cartas natales de las 128 prostitutas de nuestra muestra.

Un análisis sistemático de aspectos y armónicos tiene poco sentido con una muestra tan pequeña como ésta, porque el cálculo de los valores esperados para cada aspecto es sumamente complicado y el rendimiento que podríamos obtener sería mínimo y de valor más que dudoso. No obstante, algunas relaciones angulares entre planetas, no estrictamente asimilables a aspectos, parecen tener alguna importancia. Si disponemos las Lunas natales de todas estas mujeres en un círculo cuyo punto de origen sea el Sol natal de cada una veremos cómo se dibuja claramente una onda del 4, es decir, una curva con 4 picos y 4 valles.


Los picos corresponden a áreas de 45 grados situadas inmediatamente antes de los puntos de conjunción, cuadratura y oposición del Sol y la Luna, y los valles a áreas de 45 grados situadas inmediatamente después de esos mismos puntos. El número de casos observado en cada una de esas ocho áreas se indica en el gráfico siguiente:


Dicho de otra manera, aproximadamente dos tercios de las prostitutas de esta muestra nacieron cuando la Luna se acercaba a las fases de Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena o Cuarto Menguante, y el tercio restante nacieron cuando la Luna se estaba separando de esas mismas fases. La proporción es exactamente la misma que observamos más arriba entre planetas personales situados en "casas del tú" y planetas personales situados en "casas del yo", pero aquí estamos ante algo bastante diferente y más difícil de interpretar. Es posible que el hecho de que la Luna se esté acercando a puntos de aspectos de la serie del 4 con el Sol indique que el mundo emocional o instintivo tiende a invadir la claridad de la conciencia solar, pero no puedo afirmarlo con seguridad. 

Sin duda, los aspectos entre los planetas deben encerrar muchas claves importantes para este asunto, pero de momento quedan fuera del alcance de esta investigación. Ya he indicado más arriba donde se pueden encontrar todas las cartas usadas en este pequeño trabajo, de modo que quien esté especialmente interesado en los aspectos o en cualquier otra cosa puede consultarlas directamente por sí mismo.

© Julián García Vara, octubre, 2011.


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